Se me borró la sonrisa!
Entre broma y broma, que si la voluntad en las mulas de mi compadre y esto o aquello, hoy estuve cerca de presenciar una balacera donde perdieron la vida 1 policía y 2 civiles. Según mi recorrido habitual debía de pasar por la calle donde, una hora antes, se sucitó dicho enfrentamiento. Uno de mis clientes me comentó sobre los hechos y al encender la radio local me enteré de lo que estaba pasando en la ciudad. Ya no seguí mi camino habitual por obvias razones, pero por el que tomé me encontré con 3 retenes (1 del ejército y dos de policías federales y ministeriales -la ciudad estaba atascada de soldados y federales). Era mucha gente fuertemente armada. Al llegar a los retenes me llené de temor, pensando en el posible error que pudiera pasar; pero luego, al darme el siga uno de los oficiales y al pasar entre tanta gente armada me vino un sentimiento de seguridad.
¡Está cabrón! Es fácil decir que si esto o que si lo otro si solo eres un espectador más que lee las notas cómodamente sentado frente a tu computadora. No queremos un muerto más por enfrentamiento entre policías y narcotraficantes, sí... pero tampoco queremos matones haciendo de la suya en las calles. Si tengo que hablar desde el sentimiento (y el miedo sobre todo) que saquen al ejército de las calles, pero si tengo que hablar desde la razón, que se imponga el estado de derecho.
Despues de esto ¿Me da miedo el ejército? No, éste me dio seguridad y tranquilidad. Ahora lo que me da temor (y del bueno) es encontrarme en el lugar y hora equivocado frente al cañon de un ak47 de un matón sin sensibilidad alguna, eso sí que es para morirse literalmente.
Celayita, perdimos la tranquilidad!
Les dejo la información de lo que me tocó vivir.