chalogoza
Bovino adicto
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Miércoles, 1 de diciembre, 2010
La Merseyside Skeptic Society acaba de anunciar el 10:23 Challenge. Después de la repercusión de la pasada 10:23 Campaign, vuelven los únicos suicidios que pueden practicarse con regularidad: las sobredosis homeopáticas.
El 10:23 Challenge pretende concienciar al mundo entero de la nula eficacia terapeutica de la homeopatía. ¿Cómo? Consiguiendo que 1023 voluntarios en 23 ciudades y 10 países diferentes se ‘suiciden homeopáticamente’ el fin de semana del 5 y 6 de febrero de 2011 (a las 10:23am, claro).
¿Y por qué iba nadie a hacer algo así? Pues porque la homeopatía no es simplemente una manera, cara pero inocua, de tomar pastillas de azúcar. Hay mucha gente que, convencida por el discurso de la homeopatía, rechaza la medicina moderna, basada en el método científico, y pone en riesgo su propia vida o la de personas a su cargo. Qué mejor manera de protestar que probando pública y masivamente que los medicamentos homeopáticos no sólo no tienen efectos secundarios, tampoco tienen efectos primarios.
Igual que es absolutamente ofensivo que alguien muera porque ha preferido rezar a ir al médico, o peor aún, que los hijos de alguien mueran por ese mismo motivo, también debería serlo cuando se trata a alguien con una ‘medicina’ que no es que no se haya probado que funciona, sino que se ha probado que NO funciona.
Mostremos al mundo que La homeopatía, ni cura ni nada.
Así que, si estás interesado en unirte al reto, aquí están los datos de contacto:
http://lacienciaesbella.blogspot.com/
La Merseyside Skeptic Society acaba de anunciar el 10:23 Challenge. Después de la repercusión de la pasada 10:23 Campaign, vuelven los únicos suicidios que pueden practicarse con regularidad: las sobredosis homeopáticas.
El 10:23 Challenge pretende concienciar al mundo entero de la nula eficacia terapeutica de la homeopatía. ¿Cómo? Consiguiendo que 1023 voluntarios en 23 ciudades y 10 países diferentes se ‘suiciden homeopáticamente’ el fin de semana del 5 y 6 de febrero de 2011 (a las 10:23am, claro).
¿Y por qué iba nadie a hacer algo así? Pues porque la homeopatía no es simplemente una manera, cara pero inocua, de tomar pastillas de azúcar. Hay mucha gente que, convencida por el discurso de la homeopatía, rechaza la medicina moderna, basada en el método científico, y pone en riesgo su propia vida o la de personas a su cargo. Qué mejor manera de protestar que probando pública y masivamente que los medicamentos homeopáticos no sólo no tienen efectos secundarios, tampoco tienen efectos primarios.
Igual que es absolutamente ofensivo que alguien muera porque ha preferido rezar a ir al médico, o peor aún, que los hijos de alguien mueran por ese mismo motivo, también debería serlo cuando se trata a alguien con una ‘medicina’ que no es que no se haya probado que funciona, sino que se ha probado que NO funciona.
Mostremos al mundo que La homeopatía, ni cura ni nada.
Así que, si estás interesado en unirte al reto, aquí están los datos de contacto:
- Página web de la campaña: http://www.1023.org.uk
- Contacto nacional: [email protected]
- En Twitter: @1023ES
- En Facebook: http://www.facebook.com/home.php?sk=group_170054086361716
El reto 10:23 (como "homenaje" al número de Avogadro, 6,023 ·1023, la cantidad de moléculas que hay en un mol de sustancia) busca conseguir que el 5 de febrero, más de 1023 personas de 10 países y 23 ciudades diferentes se “suiciden” tomando una sobredosis de productos homeopáticos para sensibilizar a la opinión pública de la demostrada ineficacia de estos tratamientos. ARP-SAPC apoya y se suma a esta campaña, organizada por la MSS(Merseyside Skeptics Society), como parte de su actividad en defensa de la razón y contra las pseudociencias.
La homeopatía es una pseudomedicina que, como se ha demostrado científicamente, no funciona. Aunque su consumo no es perjudicial directamente, el hecho de que se promueva como alternativa a la medicina moderna y científica, que sí funciona, supone un grave riesgo para la salud pública. Uno de los más tristes ejemplos es el de Gloria Sam, de sólo nueve meses, que en 2002 murió a causa de un eccema que sus padres decidieron tratar con homeopatía.
El avance y la popularización de la homeopatía a nivel mundial y los peligros que representa son los motivos por los que asociaciones racionalistas y de defensa de los derechos de los consumidores de todo el mundo están sumándose al Reto 10:23. Es una amenaza a nivel global que requiere acciones globales.
El “suicidio” se llevará a cabo mediante la ingesta masiva de píldoras homeopáticas, demostrando que “la homeopatía, ni cura ni nada”. Los principios y las prácticas de esta pseudomedicina (disolver el supuesto causante de unos síntomas en agua hasta que no queda de él ni una sola molécula) hacen que tomar sus comprimidos sea exactamente lo mismo que no tomar nada.
ARP-SAPC, comprometida desde hace décadas con la defensa de la razón y en la lucha contra la superstición y las pseudociencias, no podía sino sumarse y apoyar esta iniciativa, con intención de arrojar luz sobre el flagrante fraude científico que supone la homeopatía, y su consiguiente peligro para la salud pública.
Nota de prensa de la organización en España:
La homeopatía es una pseudomedicina que, como se ha demostrado científicamente, no funciona. Aunque su consumo no es perjudicial directamente, el hecho de que se promueva como alternativa a la medicina moderna y científica, que sí funciona, supone un grave riesgo para la salud pública. Uno de los más tristes ejemplos es el de Gloria Sam, de sólo nueve meses, que en 2002 murió a causa de un eccema que sus padres decidieron tratar con homeopatía.
El avance y la popularización de la homeopatía a nivel mundial y los peligros que representa son los motivos por los que asociaciones racionalistas y de defensa de los derechos de los consumidores de todo el mundo están sumándose al Reto 10:23. Es una amenaza a nivel global que requiere acciones globales.
El “suicidio” se llevará a cabo mediante la ingesta masiva de píldoras homeopáticas, demostrando que “la homeopatía, ni cura ni nada”. Los principios y las prácticas de esta pseudomedicina (disolver el supuesto causante de unos síntomas en agua hasta que no queda de él ni una sola molécula) hacen que tomar sus comprimidos sea exactamente lo mismo que no tomar nada.
ARP-SAPC, comprometida desde hace décadas con la defensa de la razón y en la lucha contra la superstición y las pseudociencias, no podía sino sumarse y apoyar esta iniciativa, con intención de arrojar luz sobre el flagrante fraude científico que supone la homeopatía, y su consiguiente peligro para la salud pública.
Nota de prensa de la organización en España:
Activistas por los derechos de los consumidores de toda España han anunciado su intención de “suicidarse” tomando una “sobredosis” de homeopatía como parte de una protesta masiva global contra estos remedios alternativos.
El 5 de febrero, manifestantes en varias ciudades españolas ingerirán cajas enteras de pastillas homeopáticas para sensibilizar a la opinión pública de que los remedios homeopáticos son completamente ineficaces y, además, presionar a farmacéuticos y otros agentes sanitarios a garantizar que los productos que venden como tratamientos médicos realmente funcionen.
La mayoría de la gente no sabe que las pastillas homeopáticas no son remedios naturales, que no están hechos con plantas medicinales. De hecho, incluso los homeópatas reconocen que sus pastillas no contienen nada más que agua y azúcar.
Estamos organizando esta protesta para mostrar que estas -mal llamadas- medicinas no tienen ninguna utilidad y, por tanto, no deberían formar parte del tratamiento médico de nadie. Ni homeópatas ni farmacéuticos deberían estar vendiendo estos medicamentos falsos a personas con enfermedades reales. Son una peligrosa pérdida de tiempo y de dinero.

La protesta la organizan distintos colectivos escépticos, racionalistas y de defensa de los derechos de los consumidores en apoyo de la Campaña 10:23, una protesta global contra los remedios homeopáticos originada en el Reino Unido. Eventos similares se desarrollarán simultáneamente en más de una decena de países alrededor del mundo; entre otros, Estados Unidos, Alemania, Hungría, Argentina o Canadá.
Michael Marshall, coordinador de la campaña internacional, dijo “Queremos demostrar que existe una sensación creciente de que ya se han invertido demasiado tiempo y dinero en los remedios homeopáticos. En los 200 años de existencia de estos tratamientos nunca ha habido ningún tipo de evidencia de que puedan funcionar, y, porque no son más que azúcar y agua, es imposible que puedan hacer lo que los homeópatas afirman que hacen. Se gastan miles de millones de euros anuales en estos tratamientos ineficaces y, cuando se dice lo que realmente son, y cómo se fabrican, la mayoría de la gente se sorprende de que sigan vendiéndose a un público no adecuadamente informado”.
La Campaña 10:23 se lanzó hace un año en el Reino Unido, con casi 400 manifestantes tomando parte en sobredosis homeopáticas por todo el país protestando por lasdeclaraciones de la principal cadena de farmacias británica, Boots, que justificó la venta de pastillas homeopáticas “porque los clientes las compran, no porque sean eficaces”.
La campaña recibe su nombre del número de Avogadro, una constante científica que expresa el número de moléculas existentes en un mol de cualquier sustancia y que sirve para demostrar que muchas pociones homeopáticas no contienen principio activo alguno y que las que lo contienen lo hacen en unas dosis tan bajas que nunca puede producir ningún efecto.
Aunque algunos puedan argumentar que no hay nada de peligroso en dispensar pastillas de azúcar, que farmacéuticos o personal sanitario avalen la eficacia de los tratamientos homeopáticos acarrea graves consecuencias. Además de minar la confianza de la opinión pública en los servicios sanitarios, se puede animar a pacientes con enfermedades graves a buscar en la homeopatía una alternativa a la atención médica real.
Un triste ejemplo es el de Gloria Sam, de sólo nueve meses, que murió en 2002 a causa de las infecciones provocadas por un eccema que sus padres decidieron tratar con homeopatía. Recientemente, una investigación llevada a cabo por la BBC ha mostrado a homeópatas que intentaban suministrar a viajeros sus ineficaces preparaciones para usarlas como sustituto de medicamentos reales contra la malaria, e incluso, ofrecían alternativas homeopáticas a las vacunas.
El Reto 10:23 pretende conseguir el apoyo de 1023 ciudadanos en más de 10 países y 23 ciudades durante el 5 de febrero de 2011.
De momento, cuatro ciudades españolas se han sumado al reto: Madrid, Barcelona, Zaragoza y Gijón. Si queréis más información: [email protected]
El 5 de febrero, manifestantes en varias ciudades españolas ingerirán cajas enteras de pastillas homeopáticas para sensibilizar a la opinión pública de que los remedios homeopáticos son completamente ineficaces y, además, presionar a farmacéuticos y otros agentes sanitarios a garantizar que los productos que venden como tratamientos médicos realmente funcionen.
La mayoría de la gente no sabe que las pastillas homeopáticas no son remedios naturales, que no están hechos con plantas medicinales. De hecho, incluso los homeópatas reconocen que sus pastillas no contienen nada más que agua y azúcar.
Estamos organizando esta protesta para mostrar que estas -mal llamadas- medicinas no tienen ninguna utilidad y, por tanto, no deberían formar parte del tratamiento médico de nadie. Ni homeópatas ni farmacéuticos deberían estar vendiendo estos medicamentos falsos a personas con enfermedades reales. Son una peligrosa pérdida de tiempo y de dinero.

La protesta la organizan distintos colectivos escépticos, racionalistas y de defensa de los derechos de los consumidores en apoyo de la Campaña 10:23, una protesta global contra los remedios homeopáticos originada en el Reino Unido. Eventos similares se desarrollarán simultáneamente en más de una decena de países alrededor del mundo; entre otros, Estados Unidos, Alemania, Hungría, Argentina o Canadá.
Michael Marshall, coordinador de la campaña internacional, dijo “Queremos demostrar que existe una sensación creciente de que ya se han invertido demasiado tiempo y dinero en los remedios homeopáticos. En los 200 años de existencia de estos tratamientos nunca ha habido ningún tipo de evidencia de que puedan funcionar, y, porque no son más que azúcar y agua, es imposible que puedan hacer lo que los homeópatas afirman que hacen. Se gastan miles de millones de euros anuales en estos tratamientos ineficaces y, cuando se dice lo que realmente son, y cómo se fabrican, la mayoría de la gente se sorprende de que sigan vendiéndose a un público no adecuadamente informado”.
La Campaña 10:23 se lanzó hace un año en el Reino Unido, con casi 400 manifestantes tomando parte en sobredosis homeopáticas por todo el país protestando por lasdeclaraciones de la principal cadena de farmacias británica, Boots, que justificó la venta de pastillas homeopáticas “porque los clientes las compran, no porque sean eficaces”.
La campaña recibe su nombre del número de Avogadro, una constante científica que expresa el número de moléculas existentes en un mol de cualquier sustancia y que sirve para demostrar que muchas pociones homeopáticas no contienen principio activo alguno y que las que lo contienen lo hacen en unas dosis tan bajas que nunca puede producir ningún efecto.
Aunque algunos puedan argumentar que no hay nada de peligroso en dispensar pastillas de azúcar, que farmacéuticos o personal sanitario avalen la eficacia de los tratamientos homeopáticos acarrea graves consecuencias. Además de minar la confianza de la opinión pública en los servicios sanitarios, se puede animar a pacientes con enfermedades graves a buscar en la homeopatía una alternativa a la atención médica real.
Un triste ejemplo es el de Gloria Sam, de sólo nueve meses, que murió en 2002 a causa de las infecciones provocadas por un eccema que sus padres decidieron tratar con homeopatía. Recientemente, una investigación llevada a cabo por la BBC ha mostrado a homeópatas que intentaban suministrar a viajeros sus ineficaces preparaciones para usarlas como sustituto de medicamentos reales contra la malaria, e incluso, ofrecían alternativas homeopáticas a las vacunas.
El Reto 10:23 pretende conseguir el apoyo de 1023 ciudadanos en más de 10 países y 23 ciudades durante el 5 de febrero de 2011.
De momento, cuatro ciudades españolas se han sumado al reto: Madrid, Barcelona, Zaragoza y Gijón. Si queréis más información: [email protected]