El Duende Pitoloco
Becerro
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- 17 Jul 2009
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Hace ya varios días que por diversas circunstancias y algunas expresiones y/o frases que me ha tocado oír dentro de las mismas, me da vueltas en la cabeza esta conclusión (nada nueva por supuesto) de cómo nuestros dichos, expresiones y frases como latinoamericanos, están directamente ligadas a nuestro subconsciente colectivo, de pueblo primero conquistado por la espada y la cruz, luego saqueado de oro y al final subyugado por la moneda.
Y sin afán de ahondar en el tema (honestamente) nada más pongo sobre la mesa algunas observaciones que para mí muy en lo personal son ejemplos claro de lo antes dicho:
Y sin afán de ahondar en el tema (honestamente) nada más pongo sobre la mesa algunas observaciones que para mí muy en lo personal son ejemplos claro de lo antes dicho:
- “No hay mal que dure cien años” triste consuelo de un pueblo que aún espera una cierta salvación celestial, bajo la promesa de la abundancia en la vida eterna (mientras lo saquean en la terrenal) y lo peor es que si dura 100 años y estos se multiplican además; tal como magistralmente lo expresa Leon Gieco en su canción “500 años igual”
- Y referente a esto mismo del tiempo ¿alguna vez han observado que tan seguido tendemos a decir “se fue rapidísimo el año”? Hace poco en una conversación con un compañero, referente a este tema el me respondió: “¿Cómo no se te va hacer rápido el paso del año? Si tú, como yo, como cualquiera que trabaje por un salario (y no sea juez, senador, dipu-table, etc.) solo contamos en nuestros calendarios el día 15 y el 30 del 01 al 14 y del 16 al 29 son solo el amargo paso de la supervivencia, el estira y afloje del delicado arte obrero de “jinetear” la lana y así es como se te van los meses contándolos de dos en dos días (los de quincena) y si es que llega a haber otros días en tu mente como 13 o 27 es seguramente porque ya no te alcanzo la gasolina (si tienes el privilegio de contar con un vehiculo) o porque ya se vació prácticamente la alacena o el refrigerador y te preguntas ¿Qué demonios voy a hacer?
- “Estás viendo la procesión y no te hincas”…difícil expresar lo que a mi me transmite sin que haya quien se pueda ofender. Entiendo y estoy de acuerdo en que tampoco tiene mucho caso pelear batallas que están previamente perdidas pero si me incomoda ver como van sembrando en nuestro subconsciente todas estas consignas de no pienses, no comas fuera de tu plato, no te atrevas a cuestionar, etc. La acción física en si esta claramente indicada: híncate y cállate. ( Y si eres sacristán o acolito, ya hincado; puede que te vaya peor que al resto al mundo)