voanalto
Bovino adicto
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De nuevo otra leyenda de mi Oaxaca Linda.saludos
La Leyenda de Apoala
Al comienzo de los tiempos, el mundo estaba en tinieblas. Sobre la faz terrestre había sólo lama y agua.
A este tenebroso ambiente llegó, haciéndose "visible" y revestido de la "figura humana" un dios llamado Un ciervo y por sobrenombre Culebra de León.
Apareció también una diosa de singular belleza, cuyo nombre era Un Ciervo y Culebra de Tigre como sobrenombre. Estos dos fueron el principio de todos los dioses que aparecieron después.
Con su omnipotencia formaron una gran peña y ahí construyeron un palacio para habitarlo; encima del palacio había una gigantesca hacha de cobre, y con el filo hacia arriba, sosteniendo el cielo. Peña y palacio estaban asentados en lo que muchísimo tiempo después serían tierras de Apoala en la Mixteca Alta.
Los dioses vivieron varios siglos en esta morada y el mundo continuaba sumergido en la oscuridad.
Culebra de León y Culebra de Tigre procrearon dos hijos que llevaban los nombres del día en que habían nacido y se llamaban: Viento de nueve Culebras y Viento de Nueve Cavernas.
Los pequeños dioses fueron creados llenos de felicidad y abundancia. El mayor, cada vez que deseaba recrearse, se volvía águila y se remontaba a las alturas, el otro tornábase en serpiente alada que podía hacerse invisible. De común acuerdo decidieron hacer una ofrenda a los dioses, sus padres; tomaron unos incensarios de barro y sobre las brasas colocaron con gran devoción "veleño molido". Esta fue la primera ofrenda en el mundo.
Después de este acto de veneración a los dioses, sus padres, los dos hermanos hicieron un jardín generoso en árboles y plantas de gran belleza que producían flores perfumadas, frutas deliciosas y aromáticas yerbas de colores variados. Junto a ese vergel, pusieron un hermoso prado, donde pasaban el tiempo.
La Leyenda de Apoala
Al comienzo de los tiempos, el mundo estaba en tinieblas. Sobre la faz terrestre había sólo lama y agua.
A este tenebroso ambiente llegó, haciéndose "visible" y revestido de la "figura humana" un dios llamado Un ciervo y por sobrenombre Culebra de León.
Apareció también una diosa de singular belleza, cuyo nombre era Un Ciervo y Culebra de Tigre como sobrenombre. Estos dos fueron el principio de todos los dioses que aparecieron después.
Con su omnipotencia formaron una gran peña y ahí construyeron un palacio para habitarlo; encima del palacio había una gigantesca hacha de cobre, y con el filo hacia arriba, sosteniendo el cielo. Peña y palacio estaban asentados en lo que muchísimo tiempo después serían tierras de Apoala en la Mixteca Alta.
Los dioses vivieron varios siglos en esta morada y el mundo continuaba sumergido en la oscuridad.
Culebra de León y Culebra de Tigre procrearon dos hijos que llevaban los nombres del día en que habían nacido y se llamaban: Viento de nueve Culebras y Viento de Nueve Cavernas.
Los pequeños dioses fueron creados llenos de felicidad y abundancia. El mayor, cada vez que deseaba recrearse, se volvía águila y se remontaba a las alturas, el otro tornábase en serpiente alada que podía hacerse invisible. De común acuerdo decidieron hacer una ofrenda a los dioses, sus padres; tomaron unos incensarios de barro y sobre las brasas colocaron con gran devoción "veleño molido". Esta fue la primera ofrenda en el mundo.
Después de este acto de veneración a los dioses, sus padres, los dos hermanos hicieron un jardín generoso en árboles y plantas de gran belleza que producían flores perfumadas, frutas deliciosas y aromáticas yerbas de colores variados. Junto a ese vergel, pusieron un hermoso prado, donde pasaban el tiempo.