Teleton: Opiniones encontradas.
Entre la diversidad social que actualmente descansa sobre México y el mundo, es necesario hacer notar la falazmente llamada "Participación Social".
Para poder completar esa soberanía de la que todos gozamos, fue preciso generar una conexión, un cuerpo intermedio, de la sociedad, y para la sociedad, completamente ajenos al estado.
Es imprescindible la presencia de estos grupos sociales, creando así una mezcolanza de organizaciones, permitiendo la generación de conceptos sesgados, y en algunos casos inexistentes en varios países, como México.
La democracia, la importancia del ciudadano, son sólo una pequeña parte de todo aquello que se torna gris ante la despiadada mirada de la otra sociedad, el estado.
Entre tanta maraña social, existen sectores, y en especial uno brilla por sobre todos, el sector denominado "Organizaciones no Gubernamentales", o también conocidos como cuerpos intermediarios, o simplemente ONG, estos grupos, se definen de distintas formas, pero supongo que es de más interés su acción, que su definición, y es que yo he llegado a pensar, que sería muy difícil definir algunos puntos, pero, respecto a su acción, encontramos a estos grupos con ciertas capacidades, y en verdad serían funcionales, si en México, hubiese democracia ciudadana activa, y entre tantas funciones que pueden tener, su principal objetivo, según, es y ha sido siempre, la eterna búsqueda del bien común, y sólo del bien común, así como complementar, apoyar, refutar o desaprobar aquellas propuestas o decisiones del gobierno, que pueda o no, afectar a un determinado grupo social, o a la sociedad misma.
Es entonces cuando los conceptos de Solidaridad, Justicia Social, se difuminan casi por completo, si es que en una sociedad mediada por ambos grupos, políticos y civiles, se llegan a desconocer incluso a negar. En contraste en países como México, encontramos distintos grupos sociales, u organizaciones, desde verdaderas instituciones altruistas, hasta complejos grupos manejados por los altos estratos de una sociedad descompensada económicamente, utilizando el concepto de solidaridad y justicia social, para un beneficio propio, no un bien común social.
A través de mercadotecnia y medios masivos de comunicación, despertando así sentimientos encontrados entre la población, logrando así un objetivo, que el vulgo, completamente inconsciente de la real situación, se entregue solidariamente, a una falsa cultura de ayuda al prójimo, destrozando así toda acción ética, y volviendo una buena acción, en una viciada obligación, un ejemplo de éstas, bien podría ser el Teletón.
Una fundación en controversia desde hace ya mucho tiempo, desde el grupo Televisa, así como Banamex, y grandes empresas, se han visto envueltas en una polémica situación respecto al pago de impuestos, se dice además que el grupo Televisa aumenta los precios de sus servicios durante las transmisiones de éstos programas dadivosos, se dice también que aquellas grandes empresas, obtienen jugosas ganancias, así como figuras del llamado espectáculo en México, todo esto despegando a costillas de aquellos con alguna discapacidad. A mi punto de vista, no es ético exhibir la decadencia psicológica, y el dolor moral de éstas personas, que merecen todo nuestro respeto, para obtener un donativo, despertando en la sociedad el sentimiento de lástima, es verdad, se han construido centros impresionantes de rehabilitación, es verdad que existe la tecnología de punta, y suponiendo que el pueblo ha logrado todo eso, ¿Por qué las terapias tienen un precio?
Cuándo se supone que el pueblo, lo hizo para el pueblo, y coincido, en el pago de salarios a trabajadores, y fisioterapeutas, pero todo indica que el gobierno subsidia una parte de esos gastos, así como esas grandes empresas comprometidas con el teletón.
Y cómo es posible, que teniendo centros de primer mundo, con tecnología de punta, en México no exista un hospital con una unidad de quemados eficiente.
Es entonces que todas las organizaciones, independientemente de su controversia, o discreción, están en el absoluto derecho de hacer valer su soberanía, sin sobrepasar los límites establecidos en un principio, ya que son políticamente neutrales, y lo único que se obtiene, haciendo un uso irracional de los cuerpos intermediarios, es la indiferencia de los grupos sociales, y poner en riesgo, la estabilidad de aquellos grupos marginados, o débiles dentro de un país.
Es ahora que surgen las preguntas, y ¿qué hacemos nosotros?
Incapaces de brindar una ayuda sólida, todo podría quedarse en palabras, y nada más.
Podríamos tomar la iniciativa, y entonces crear un grupo de apoyo de cualquier índole, ¿se podría arreglar el mundo?, imposible, sería como querer combatir contra los grandes monstruos que devoran la sociedad, es necesario tomar conciencia de muchos aspectos sociales, pero también es imposible derrocar al misántropo brazo de la otra sociedad, y no queda más que la frustración de cualquier iniciativa, y en momentos como estos, grandes organizaciones, como la FIFA, se atreven a decir, que a ellos no les afecta en nada, la crisis mundial, lidiar con eso parece difícil, pero no imposible.
Ayudar, se vuelve cada vez más difícil, pero la unión hace la fuerza, y así como hay verdaderas organizaciones, más criminales que civiles, existen grupos de verdadero apoyo, que dan esperanza, y verdadero apoyo, grupos completamente desconocidos por las grandes esferas de las ONG, esos grupos que no se anuncian en medios de comunicación masiva, exponiendo la miseria y la pobreza de algunos, esos grupos que en verdad definen a los cuerpos intermediarios, todos podemos ayudar, simplemente hay que saber a quien ayudar, y no hacer leña del árbol caído.
A manera de conclusión, podría clasificar a las ONG, en verdaderas y falsas, bien podrían ser semillas de esperanza, o semillas de destrucción, y no es exageración, el claro ejemplo está ahí, Sindicatos destruyendo los ideales por los que fueron creados, dirigentes cegados por la ambición, grupos abusando de su posición, la misma iglesia, burlándose de la pobreza, y es así como entidades gubernamentales y no gubernamentales, juegan en un precipicio, con las palabras progreso, solidaridad, justicia social, democracia, soberanía, y demás.
Todos podemos crear una organización, pues es nuestro derecho, el problema surge, con el empleo inadecuado de éstos grupos, anexándolos políticamente o trastornando la original ideología con fines de lucro, y desplazando así la búsqueda del bien común.
Un saludo compañeros.