EDUARDO.YESKA
Bovino maduro
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- 20 Abr 2009
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Dos amigas, cuyos modernos maridos eran un ejemplo de tolerancia y libertad
y con el respectivo permiso de tan nobles hombres, salieron una noche a la discoteca de moda.
Cuando regresaban en la madrugada, hasta la madre de borrachas,
les dieron los naturales deseos de ir al baño, pero lo único cerca era un cementerio.
Decidieron con urgencia bajarse y hacer sus necesidades. La primera no
encontró con que asearse, así que se limpió con su ropa interior y la
tiró.
La segunda tampoco encontró con que asearse así que agarró la cinta de una
corona de flores y se limpió con ella.
A la mañana siguiente los maridos encabronados solicitan el divorcio, y se
llaman entre ellos para contarse sus penas:
Oye!, parece que nuestras pinches viejas se la pasaron a toda madre
anoche, porque la mía llegó pedísima y sin calzones.
Y el otro contesta en chinga:
Tienes suerte cabrón, y no sé de qué te quejas. Por lo menos la tuya
llegó peda y sin calzones, pero mi pinche vieja llegó igual de borracha y
con un listón en las nalgas que decía:
"Nunca te olvidaremos, con cariño la raza"
y con el respectivo permiso de tan nobles hombres, salieron una noche a la discoteca de moda.
Cuando regresaban en la madrugada, hasta la madre de borrachas,
les dieron los naturales deseos de ir al baño, pero lo único cerca era un cementerio.
Decidieron con urgencia bajarse y hacer sus necesidades. La primera no
encontró con que asearse, así que se limpió con su ropa interior y la
tiró.
La segunda tampoco encontró con que asearse así que agarró la cinta de una
corona de flores y se limpió con ella.
A la mañana siguiente los maridos encabronados solicitan el divorcio, y se
llaman entre ellos para contarse sus penas:
Oye!, parece que nuestras pinches viejas se la pasaron a toda madre
anoche, porque la mía llegó pedísima y sin calzones.
Y el otro contesta en chinga:
Tienes suerte cabrón, y no sé de qué te quejas. Por lo menos la tuya
llegó peda y sin calzones, pero mi pinche vieja llegó igual de borracha y
con un listón en las nalgas que decía:
"Nunca te olvidaremos, con cariño la raza"