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Bovino adicto
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Como algunos sabrán, en días pasados se convoco a través de Twitter a una manifestación anti EPN durante el juego de México en el estadio Azteca, para mostrar su rechazo al candidato aprovechando que seria en vivo y difícil de censurar por Televisa, o eso creían, pero lo que sucedió antes, durante y después del juego es lo relevante, puesto que surgieron situaciones inesperadas y desesperadas por parte del PRI que, para muchos, son un intento desesperado de cortina de humo para desviar la atención de lo publicado por The Guardian. Aquí la crónica de algunas de esas situaciones:
Logra #YoSoy132 “meter gol” en el estadio Azteca
MÉXICO, D.F. (apro).- Desangelado comenzó el México-Guyana. Tarde-noche de viernes, tránsito a vuelta de rueda en Calzada de Tlalpan y un rival débil. Partido considerado de trámite en el inicio de la eliminatoria mundialista. Lo más atractivo: la expectativa de si la convocatoria en redes sociales para manifestarse contra el candidato del PRI a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, tendría respuesta.
Ceremonia de los himnos nacionales sin contratiempos. El primer despeje de Ronson Williams, portero de Guyana, y el típico alarido de “puto” –sin Peña– al que convocaron los tuiteros. No habían pasado ni cinco minutos de juego cuando detrás de la portería de los visitantes, una pareja de jóvenes levantaron una cartulina roja en la que con letras negras se declararon peñanietistas y, a su lado, un grupo de adultos se animaron a levantar la suya color naranja, brillante también, a favor del candidato priista.
Elementos de seguridad privada del estadio Azteca no tardaron en llegar hasta ese lugar y les pidieron retirar las pancartas. De mala gana y protestando, todos doblaron sus cartulinas que luego les sirvieron para abanicarse o sentarse sobre ellas para no ensuciarse la ropa.
Minuto 16. Marcador 2-0 con goles de Salcido y Giovani, en los que nadie brincó ni se escuchó el anunciado “el que no brinque es Peña”. La afición aún sumida en la pereza, alegre sólo aplaudía a los jugadores, mientras lentamente en la tribuna norte, en lo más alto del estadio a un costado de la pantalla, se desplegó cual bandera una camiseta verde, gigante, imponente, con el número 132 en blanco y la palabra México en mayúsculas.
Unos cuantos muchachos la sostenían entre todas las tribunas de cemento, hasta ese momento vacías, pero que con el correr de los minutos se fue llenando de muchachos que dejaron sus asientos para irse a acomodar con los #YoSoy132 que así debutaron en el futbol mexicano.
Del lado derecho de la misma pantalla, momentos después se extendió una gigantesca manta blanca que mandó mensaje al candidato que ya se asume ganador de la próxima elección: “México no te quiere Peña Nieto”. Y como en operación hormiga, apenas la detectaron, la chaviza se movió hacia allá.
Primer tiempo silencioso que terminó sin camiseta gigante ni manta porque por más que los chavos las defendieron, las tuvieron que bajar. Varios elementos de seguridad privada del estadio, vestidos con camiseta naranjada fosforescente, los presionaron. En el resto del partido no pudieron volver a elevarlas.
Para el medio tiempo la afición cambió la modorra por el bullicio. En la esquina del lado izquierdo de la cabecera sur, un grupo de muchachos, hombres y mujeres, una de ellas con una playera de los Pumas, sentados, sin alharacas, levantaron una cartulina blanca con letras rojas “#YoSoy132” y quienes los rodeaban se llenaron de emoción.
Un hombre vestido de civil, con un radio de comunicación y quien se identificó como personal del Gobierno del Distrito Federal, con buenos modos se acercó a pedirles que guardaran la cartulina. “Es por su seguridad”, les dijo. “Los de acá arriba apoyan a Peña Nieto y los pueden agredir”. Los muchachos la bajaron un instante, sólo para volver a levantarla, con más fuerza estiraron los brazos y se subieron a las butacas.
Lograron llamar la atención de los curiosos que se acercaron a ver qué pasaba. Apenas se percataron que eran “los de YoSoy132” y se llamaban unos a otros, con las manos hacían señas a otros y los rodearon como si se tratara de su grupo de rock favorito.
“¡Puto Peña, puto Peña, puto Peña!”, lanzaron a grito pelado. Como en cascada, la tribuna contagiada se unió al coro. Los de al lado, los de arriba y los de más lejos. Se arrebataban la cartulina unos a otros para tomarse fotografías con sus smartphones, todos posando, el dedo arriba, la V de la victoria, la sonrisa de oreja a oreja, la felicidad absoluta y más del “¡puto Peña!”.
Pero el encanto lo rompieron los policías. Seis uniformados salieron de pronto de un túnel, presurosos y hostiles se acercaron a los muchachos, les jalaron su cartulina, los chavos la defendieron, el trozo blanco de aquí para allá, hasta que una oficial logró arrancárselas. Con odio y coraje, la hizo pelota delante de ellos y se retiró triunfadora con su bola de cartón. Se ganó un coro de “¡pinche represión, pinche represión!” de parte de los muchachos que ya entre risas festejaban la travesura de haber alebrestado a muchos.
Durante todo el segundo tiempo, los aficionados no dejaron de llegar. Familias enteras, con niños y hasta abuelitos, aparecieron de forma inusual. Las gradas de preferente donde los boletos costaron más de mil 200 pesos terminaron abarrotadas. Las de 600 y 200 ni se diga. El estadio casi lleno ya para el final del partido con personas que seguían entrando cuando el árbitro casi pitó el último silbatazo.
En otra tribuna, aburrida ya del partido que para entonces los aztecas dominaban 3-1, una muchacha sacó de la bolsa trasera de su pantalón una hoja blanca con letras negras con el ya famoso dibujo del copete rodeado por un círculo cruzado por la mitad y la pregunta: “¿Sabes quién es en verdad Enrique Peña Nieto? Y la respuesta en miles de letritas por delante y detrás del volante firmado por el movimiento #YoSoy132.
Un reportero de Televisa se acercó a entrevistarla. Las preguntas no tardaron más de dos minutos. Las preguntas de rigor, que quién se lo dio y en dónde. Y los gritos de una joven “¡Fuera Televisa, fuera Televisa, fuera Televisa!” que le robaron la atención del partido a los futboleros y la concentración al comunicador que prefirió terminar la charla. Y luego, por fin “el que no brinque es Peña, el que no brinque es Peña” discreto que se extinguió por otro alarido cuando por poco México anota el cuarto gol.
Estadio casi lleno, aficionados que aplaudían hasta las manos resbalosas del portero mexicano Jesús Corona que escupió el balón en una jugada fácil, emocionados hacían olas y disfrutaban como si fuera su primera vez en un partido.
Para el final, los peñanietistas de la tribuna baja que habían guardado sus cartulinas, volvieron a sacarlas. Orgullosos, las alzaban ante la mirada de los policías y del personal de seguridad privada que se dieron por vencidos en su afán por quitárselas. De manera espontánea, los aficionados de la tribuna sur les gritaron “fuera Peña Nieto, fuera Peña Nieto” y se regodearon arrojándoles basura, vasos con refresco y cerveza, silbidos, mentadas y ecos de “¡culeros, culeros!” que no cesaron hasta que, protegidos por la policía, tuvieron que abandonar el estadio antes de que terminara el partido.
FUENTE
Acarreados de Peña Nieto se dan cita en Estadio Azteca
Ciudad de México.- Esta tarde llegaron autobuses con acarreados al Estadio Azteca para “defender” de sus detractores al candidato presidencial Enrique Peña Nieto, quienes anunciaron se manifestarían en su contra en el partido de fútbol de la Selección Mexicana.
Provenientes de diferentes municipios del Estado de México, los simpatizantes del político mexiquense llegaron desde las 17:00 horas gritando porras y ataviados con playeras de apoyo al abanderado del PRI.
Se contabilizaron decenas de autobuses en el estacionamiento del estadio, a fin de contrarrestar la protesta a que se convocó contra el priísta en redes sociales, días atrás.
La gente acudió desde municipios como Tultitlán, Cuautitlán, Ixmiquilpan, Tizayuca, Toluca, Tlalnepantla y Ecatepec.
El conducto de uno de los vehículos reveló que su compañía, Autotransportes Santa Clara de Tlalnepantla, presta cotidianamente servicios para el Revolucionario Institucional, por lo que hoy se les citó a laborar en el Distrito Federal.
En tanto, muchos de los jóvenes asistentes negaron que el boleto para la justa deportiva fuera pagado por el partido político, pese a que otros narraron que antes de subir a los camiones les repartieron las entradas.
También se constató que a la gente le regalaron un refrigerio, que incluía jugo y torta.
Con información de Reforma.
FUENTE
Investigarán a FMF y Estadio Azteca por extraña venta de boletos
Raúl Flores, jefe de la delegación Coyoacán, aseguró a RÉCORD que investigarán a la Federación Mexicana de Futbol y a las autoridades del Estadio Azteca por no haberles informado la venta o regalos masivos de boletos lo que puso en riesgo a los mismos aficionados porque se tenía contemplada una entrada mucho menor en el inmueble.
El Azteca reportó la venta de unos 22 mil boletos y durante el juego entre México y Guayana entraron unos 70 mil, un incrementó inusitado para un juego con poca expectativa.
La delegación estima que hubo 400 camiones y unas 16 mil personas simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional que de repente llegaron a la ciudad y se dirigieron al Azteca, donde entraron para ver el juego del Tri ante Guyana.
“Más de 400 camiones, cosa que es totalmente inusitado. Por lo menos 16 mil personas”, explicó Flores quien añadió que los simpatizantes llegaron del Estado de México, Hidalgo, Puebla y Querétaro.
Flores adelantó que junto al GDF investigarán a la Federación y a las autoridades del Azteca.
“Vamos a ver con las autoridades del GDF para poner en claro de dónde salió toda esa cantidad de boletos y quién desembolsó, si hubieran sido comprados, alrededor de 13 millones de pesos, porque había boletos de 600, y qué factura adquirieron”, dijo Flores, quien es delegado de extracción perredista.
"Vamos a requerirles para que nos digan porqué omitieron, como no lo han hecho en muchísimos partidos y espectáculos que se han dado aquí (Azteca), porqué en esta ocasión se omitió darnos la información de que había una cantidad de boletos de entregada al PRI o a quien haya sido. Hay leyes fiscales te obligan a que si tú das una cortesía tiene que quedar registrado. Un boletos es un documento que fiscalmente el estadio paga impuesto, al momento de dar el boleto tiene que haber el registro de a quién se lo están dando”, indicó.
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Logra #YoSoy132 “meter gol” en el estadio Azteca
MÉXICO, D.F. (apro).- Desangelado comenzó el México-Guyana. Tarde-noche de viernes, tránsito a vuelta de rueda en Calzada de Tlalpan y un rival débil. Partido considerado de trámite en el inicio de la eliminatoria mundialista. Lo más atractivo: la expectativa de si la convocatoria en redes sociales para manifestarse contra el candidato del PRI a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, tendría respuesta.
Ceremonia de los himnos nacionales sin contratiempos. El primer despeje de Ronson Williams, portero de Guyana, y el típico alarido de “puto” –sin Peña– al que convocaron los tuiteros. No habían pasado ni cinco minutos de juego cuando detrás de la portería de los visitantes, una pareja de jóvenes levantaron una cartulina roja en la que con letras negras se declararon peñanietistas y, a su lado, un grupo de adultos se animaron a levantar la suya color naranja, brillante también, a favor del candidato priista.
Elementos de seguridad privada del estadio Azteca no tardaron en llegar hasta ese lugar y les pidieron retirar las pancartas. De mala gana y protestando, todos doblaron sus cartulinas que luego les sirvieron para abanicarse o sentarse sobre ellas para no ensuciarse la ropa.
Minuto 16. Marcador 2-0 con goles de Salcido y Giovani, en los que nadie brincó ni se escuchó el anunciado “el que no brinque es Peña”. La afición aún sumida en la pereza, alegre sólo aplaudía a los jugadores, mientras lentamente en la tribuna norte, en lo más alto del estadio a un costado de la pantalla, se desplegó cual bandera una camiseta verde, gigante, imponente, con el número 132 en blanco y la palabra México en mayúsculas.
Unos cuantos muchachos la sostenían entre todas las tribunas de cemento, hasta ese momento vacías, pero que con el correr de los minutos se fue llenando de muchachos que dejaron sus asientos para irse a acomodar con los #YoSoy132 que así debutaron en el futbol mexicano.
Del lado derecho de la misma pantalla, momentos después se extendió una gigantesca manta blanca que mandó mensaje al candidato que ya se asume ganador de la próxima elección: “México no te quiere Peña Nieto”. Y como en operación hormiga, apenas la detectaron, la chaviza se movió hacia allá.
Primer tiempo silencioso que terminó sin camiseta gigante ni manta porque por más que los chavos las defendieron, las tuvieron que bajar. Varios elementos de seguridad privada del estadio, vestidos con camiseta naranjada fosforescente, los presionaron. En el resto del partido no pudieron volver a elevarlas.
Para el medio tiempo la afición cambió la modorra por el bullicio. En la esquina del lado izquierdo de la cabecera sur, un grupo de muchachos, hombres y mujeres, una de ellas con una playera de los Pumas, sentados, sin alharacas, levantaron una cartulina blanca con letras rojas “#YoSoy132” y quienes los rodeaban se llenaron de emoción.
Un hombre vestido de civil, con un radio de comunicación y quien se identificó como personal del Gobierno del Distrito Federal, con buenos modos se acercó a pedirles que guardaran la cartulina. “Es por su seguridad”, les dijo. “Los de acá arriba apoyan a Peña Nieto y los pueden agredir”. Los muchachos la bajaron un instante, sólo para volver a levantarla, con más fuerza estiraron los brazos y se subieron a las butacas.
Lograron llamar la atención de los curiosos que se acercaron a ver qué pasaba. Apenas se percataron que eran “los de YoSoy132” y se llamaban unos a otros, con las manos hacían señas a otros y los rodearon como si se tratara de su grupo de rock favorito.
“¡Puto Peña, puto Peña, puto Peña!”, lanzaron a grito pelado. Como en cascada, la tribuna contagiada se unió al coro. Los de al lado, los de arriba y los de más lejos. Se arrebataban la cartulina unos a otros para tomarse fotografías con sus smartphones, todos posando, el dedo arriba, la V de la victoria, la sonrisa de oreja a oreja, la felicidad absoluta y más del “¡puto Peña!”.
Pero el encanto lo rompieron los policías. Seis uniformados salieron de pronto de un túnel, presurosos y hostiles se acercaron a los muchachos, les jalaron su cartulina, los chavos la defendieron, el trozo blanco de aquí para allá, hasta que una oficial logró arrancárselas. Con odio y coraje, la hizo pelota delante de ellos y se retiró triunfadora con su bola de cartón. Se ganó un coro de “¡pinche represión, pinche represión!” de parte de los muchachos que ya entre risas festejaban la travesura de haber alebrestado a muchos.
Durante todo el segundo tiempo, los aficionados no dejaron de llegar. Familias enteras, con niños y hasta abuelitos, aparecieron de forma inusual. Las gradas de preferente donde los boletos costaron más de mil 200 pesos terminaron abarrotadas. Las de 600 y 200 ni se diga. El estadio casi lleno ya para el final del partido con personas que seguían entrando cuando el árbitro casi pitó el último silbatazo.
En otra tribuna, aburrida ya del partido que para entonces los aztecas dominaban 3-1, una muchacha sacó de la bolsa trasera de su pantalón una hoja blanca con letras negras con el ya famoso dibujo del copete rodeado por un círculo cruzado por la mitad y la pregunta: “¿Sabes quién es en verdad Enrique Peña Nieto? Y la respuesta en miles de letritas por delante y detrás del volante firmado por el movimiento #YoSoy132.
Un reportero de Televisa se acercó a entrevistarla. Las preguntas no tardaron más de dos minutos. Las preguntas de rigor, que quién se lo dio y en dónde. Y los gritos de una joven “¡Fuera Televisa, fuera Televisa, fuera Televisa!” que le robaron la atención del partido a los futboleros y la concentración al comunicador que prefirió terminar la charla. Y luego, por fin “el que no brinque es Peña, el que no brinque es Peña” discreto que se extinguió por otro alarido cuando por poco México anota el cuarto gol.
Estadio casi lleno, aficionados que aplaudían hasta las manos resbalosas del portero mexicano Jesús Corona que escupió el balón en una jugada fácil, emocionados hacían olas y disfrutaban como si fuera su primera vez en un partido.
Para el final, los peñanietistas de la tribuna baja que habían guardado sus cartulinas, volvieron a sacarlas. Orgullosos, las alzaban ante la mirada de los policías y del personal de seguridad privada que se dieron por vencidos en su afán por quitárselas. De manera espontánea, los aficionados de la tribuna sur les gritaron “fuera Peña Nieto, fuera Peña Nieto” y se regodearon arrojándoles basura, vasos con refresco y cerveza, silbidos, mentadas y ecos de “¡culeros, culeros!” que no cesaron hasta que, protegidos por la policía, tuvieron que abandonar el estadio antes de que terminara el partido.
FUENTE
Acarreados de Peña Nieto se dan cita en Estadio Azteca
Ciudad de México.- Esta tarde llegaron autobuses con acarreados al Estadio Azteca para “defender” de sus detractores al candidato presidencial Enrique Peña Nieto, quienes anunciaron se manifestarían en su contra en el partido de fútbol de la Selección Mexicana.
Provenientes de diferentes municipios del Estado de México, los simpatizantes del político mexiquense llegaron desde las 17:00 horas gritando porras y ataviados con playeras de apoyo al abanderado del PRI.
Se contabilizaron decenas de autobuses en el estacionamiento del estadio, a fin de contrarrestar la protesta a que se convocó contra el priísta en redes sociales, días atrás.
La gente acudió desde municipios como Tultitlán, Cuautitlán, Ixmiquilpan, Tizayuca, Toluca, Tlalnepantla y Ecatepec.
El conducto de uno de los vehículos reveló que su compañía, Autotransportes Santa Clara de Tlalnepantla, presta cotidianamente servicios para el Revolucionario Institucional, por lo que hoy se les citó a laborar en el Distrito Federal.
En tanto, muchos de los jóvenes asistentes negaron que el boleto para la justa deportiva fuera pagado por el partido político, pese a que otros narraron que antes de subir a los camiones les repartieron las entradas.
También se constató que a la gente le regalaron un refrigerio, que incluía jugo y torta.
Con información de Reforma.
FUENTE
Investigarán a FMF y Estadio Azteca por extraña venta de boletos
Raúl Flores, jefe de la delegación Coyoacán, aseguró a RÉCORD que investigarán a la Federación Mexicana de Futbol y a las autoridades del Estadio Azteca por no haberles informado la venta o regalos masivos de boletos lo que puso en riesgo a los mismos aficionados porque se tenía contemplada una entrada mucho menor en el inmueble.
El Azteca reportó la venta de unos 22 mil boletos y durante el juego entre México y Guayana entraron unos 70 mil, un incrementó inusitado para un juego con poca expectativa.
La delegación estima que hubo 400 camiones y unas 16 mil personas simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional que de repente llegaron a la ciudad y se dirigieron al Azteca, donde entraron para ver el juego del Tri ante Guyana.
“Más de 400 camiones, cosa que es totalmente inusitado. Por lo menos 16 mil personas”, explicó Flores quien añadió que los simpatizantes llegaron del Estado de México, Hidalgo, Puebla y Querétaro.
Flores adelantó que junto al GDF investigarán a la Federación y a las autoridades del Azteca.
“Vamos a ver con las autoridades del GDF para poner en claro de dónde salió toda esa cantidad de boletos y quién desembolsó, si hubieran sido comprados, alrededor de 13 millones de pesos, porque había boletos de 600, y qué factura adquirieron”, dijo Flores, quien es delegado de extracción perredista.
"Vamos a requerirles para que nos digan porqué omitieron, como no lo han hecho en muchísimos partidos y espectáculos que se han dado aquí (Azteca), porqué en esta ocasión se omitió darnos la información de que había una cantidad de boletos de entregada al PRI o a quien haya sido. Hay leyes fiscales te obligan a que si tú das una cortesía tiene que quedar registrado. Un boletos es un documento que fiscalmente el estadio paga impuesto, al momento de dar el boleto tiene que haber el registro de a quién se lo están dando”, indicó.
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