nanchi1982
Bovino Milenario
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Un 14 de Nisán
Jesús murió clavado en una cruz el día 14 de Nisán, viernes 7 de abril del año 30.
Así se puede deducir del análisis crítico de los relatos evangélicos, contrastados con las alusiones a su muerte trasmitidas en el Talmud (cfr. TB, Sanhedrin VI,1; fol. 43a).
La crucifixión era una pena de muerte que los romanos aplicaban a esclavos y sediciosos. Tenía un
carácter infamante, por lo que de suyo no podía aplicarse a un ciudadano romano, sino sólo a los
extranjeros. Desde que la autoridad romana se impuso en la tierra de Israel hay numerosos
testimonios de que esta pena se aplicaba con relativa frecuencia. El procurador de Siria Quintilio Varo había crucificado en el año 4 a.C. a dos mil judíos como represalia por una sublevación.
La flagelación produjo laceraciones en forma de rayas y considerable pérdida de sangre, y probablemente contribuyó al shock hipovolémico, como se evidencia por el hecho de que Jesús estaba demasiado débil para cargar la cruz (patíbulum) hasta el Gólgota. En el lugar de la crucifixión, sus muñecas fueron clavadas al patíbulum, y, luego que el patíbulum fuera alzado hasta el poste (estípite), sus pies fueron clavados al estípite.
El mayor efecto patológico de la crucifixión era la interferencia con la respiración. Así la muerte resultaba básicamente de shock hipo-volémico y asfixia.
Las últimas palabras de Jesús (7 palabras)
1er Palabra: La palabra del perdón
1er Palabra: La palabra del perdón
Y Jesús Decía: Padre. Perdónalos porque no saben lo que hacen
Mientras los soldados romanos estaban clavando las manos y los pies del señor a la cruz, el oro por ellos diciendo, “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”, por supuesto que ellos sabían que estaban crucificándole, pero no realizaban que era el señor de la gloria a quien estaban matando. Siglos antes había sido profetizado que Jesús *oraría por los transgresores*. Ahora ellos eran sus asesinos y suplicaba su perdón.
2da Palabra: La palabra d salvación
Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
El profeta Isaías había también predicho que el salvador seria contado con los transgresores. Esto tuvo su pleno cumplimiento, pues el fue crucificado en medio de dos lebrones, en estos dos ladrones podemos contemplar a todos los hombres en cuanto a su actitud para el señor el que le injurio y rechazo, murió en sus pecados, pero el otro puso su fe en Jesús y fue a estar son el paraíso.
3er Palabra: Palabra de Consuelo
Que estaba presente, dijo a su madre: mujer he ahí a tu hijo, el discípulo la recibió en su casa.
Cuando el señor Jesús fue llevado al templo a la edad de 40 días, un anciano llamado Simeón se regocijo viéndole y hablo profecías maravillosas acerca de, él pero también dijo a María “una espada traspasara tu alma”. Aquí en aquella vergonzosa y terrible muerte de su hijo, María sufrió mucho pero no más que el señor Jesús, con un profundo amor, valor y reverencia ella quedo parada al pie de la cruz, mientras sus enemigos le ultrajaban y burlaban.
4ta Palabra: Palabra de angustia
Jesús clamo a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿Lama Sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?
Este fue el clímax de sus sufrimientos, en aquellos terribles momentos el fue apartado por primera vez en toda su existencia de la comunión con su Padre, hubo tinieblas sobre toda la tierra, a pesar de que ra medio dia, al acercase el final de esta amarga hora clamo con fuerte voz, expresando la angustia tan profunda que estaba sobrellevando.
5ta Palabra: Palabra de Sufrimiento
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la escritura se cumpliese: Tengo Sed.
El Señor Jesús era verdadero Dios y Verdadero hombre, cuando vino a este mundo el no dejo de ser Dios, pero tomo sobre si mismo lo que nunca había sido antes perfecta humanidad, era una persona con dos naturalezas, la divinidad y la humana. “Tengo Sed” Este clamor expresa la intensidad de su sufrimiento físico, el esfuerzo, los azotes, los clavos, las 3 hrs. Bajo el sol ardiente, sin embargo de sus labios no sale una palabra de queja.
6ta Palabra: Palabra de victoria
Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es.
¿Qué estaba consumado? ¿Qué estaba terminado? Todo lo que había venido hacer a esta tierra desde el cielo, todo lo que era necesario para revelar el carácter de dios, todo lo que era necesario para salvar al hombre, sus primeras palabras recordadas son: “En los negocios de mi Padre, me es necesario estar”. Y ahora podía decir *consumado es*. La gran obra de redención estaba completa, no había más que hacer.
7ma Palabra: Palabra de contento
Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Después de sufrimiento, Jesús dijo: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”. Luego entrego su espíritu y sufrió la muerte física, así como había sufrido la muerte espiritual durante las horas de tinieblas esto también fue en cumplimiento a la profecía, ahora estaba nuevamente en comunión con su padre, por 12 horas había estado en las manos de los hombres, sufriendo vergüenza y humillación.
La Crucifixión de Jesús
Cerca de las 9 am, luego de la flagelación y el escarnio, los soldados romanos volvieron a poner las ropas a Jesús y le llevaron a El y a los dos ladrones para ser crucificados. Aparentemente Jesús
estaba tan debilitado por la flagelación que no podía cargar el patíbulum desde el pretorio al lugar de la crucifixión, a un tercio de milla (600 a 650 metros) de distancia. Simón de Cirene fue llamado a cargar la cruz de Cristo, y el procesional se dirigió al Gólgota (o Calvario), un lugar establecido para crucifixión.
Una vez allí, se le removió la ropa a Jesús, con excepción de un taparrabo de lino, de esta manera reabriéndole las heridas de azote. Luego se le ofreció un trago de vino mezclado con hiel, pero, luego de probarlo, lo rechazó y no quiso beber. Finalmente Jesús y los dos ladrones fueron crucificados. A pesar de que se hacen referencias bíblicas de clavos en las manos, estas no contradicen las evidencias arqueológicas de heridas de muñecas, ya que los antiguos solían considerar la muñeca como parte de la mano. El títulus fue colocado sobre la cabeza de Jesús. No esta muy claro si Jesús fue crucificado en una cruz tipo Tau o en una cruz latina; los descubrimientos arqueológicos favorecen la última, y la antigua tradición la primera. El hecho de que a Jesús más tarde se le ofreció un trago de vinagre en una esponja colocada en una vara de una planta de hisopo (unas 20 pulgadas o 50 cms de largo), fuertemente sugieren que Jesús fue crucificado en una cruz baja.
Los asistentes civiles escarnecían a Jesús durante la crucifixión, y los soldados echaron suertes sobre sus ropas. Cristo habló siete veces desde la cruz. Debido a que el habla ocurre durante la exhalación, estas frases cortas deben haber sido particularmente difíciles y dolorosas. A eso de las 3 pm del viernes, Jesús clamó a gran voz, inclinó la cabeza y murió. Tanto los soldados como los testigos presentes reconocieron el momento de su muerte.
Como los judíos no querían que los cuerpos permanecieran en la cruz después del atardecer, el comienzo del día de reposo, pidieron a Poncio Pilato que adelantara la muerte de los tres crucificados. Los soldados quebraron las piernas de los dos ladrones, pero cuando se acercaron a Jesús y vieron que ya estaba muerto, no le partieron las piernas. En lugar de esto, uno de los soldados le atravesó el costado, probablemente con una lanza de infantería, lo cual produjo un flujo repentino de sangre y agua. Más tarde, ese mismo día, el cuerpo de Jesús fue bajado de la cruz y colocado en una tumba.
Con este post no deseo causar controversia o molestar susceptibilidades, simplemente esta noche leía sobre el tema y quise compartir con ustedes algunos datos, que a mi pacer son interesantes.
Fuente: BIBLIOGRAFÍA: Simon LÉGASSE, El proceso de
Jesús. La historia (Desclée de Brouwer, Bilbao
1995) 137-143; Nicu HAAS, «Antropological
Observations on the Skeletal Remains of Giv’at haMivtar»: Israel Exploration Journal 20 (1970) 38-
59; Francisco VARO, Rabí Jesús de Nazaret
(B.A.C., Madrid, 2005) 186-191.
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