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Los antecedentes
No es la primera vez que un presidente decide enviar a la Guardia Nacional a la frontera para apoyar labores de seguridad y control que son jurisdicción de la Policía de Aduanas y Protección Fronteriza.
En 2006, el entonces presidente George W. Bush ordenó el despliegue de 6.000 efectivos y en 2010 Barack Obama hizo lo propio con 1.200. Pero en ambos casos, y como al parecer será también tras la presente orden de Trump, la Guardia Nacional fue desplegada en la frontera en operaciones de apoyo de la CBP para asistirla mayormente en actividades no relacionadas con las tareas directas de aplicación de la ley.
Como se explicó en su momento en la
propia web de la Guardia Nacional, el Operativo Jump Start (ordenado por Bush) estableció como rol de la Guardia Nacional dar “apoyo logístico y administrativo, operar sistemas de detección, proveer comunicación móvil, aumentar los esfuerzos de análisis de inteligencia relacionada con la frontera, construir e instalar infraestructura de seguridad fronteriza y proveer recursos aéreos, transporte y entrenamiento”.
Una situación similar, de menor envergadura, se dio con el despliegue ordenado por Obama.
Un militar de la Guardia Nacional de Arizona patrulla el área de Sasabe, fronteriza con México, en 2007 en el contexto de la Operación Jump Start ordenada por el entonces presidente George W. Bush. (AP)
Ambas operaciones tuvieron efectos en ese sentido, aunque su impacto mayor fue ciertamente en lo político, lo mediático y en las relaciones bilaterales con México, país que ha deplorado esas movilizaciones militares en la frontera en el pasado y
lo ha hecho ahora nuevamente ante las declaraciones de Trump.
Así,
¿cuál podría ser el efecto de la nueva movilización de la Guardia Nacional en la frontera sur de Estados Unidos?
En principio, aunque no se ha indicado la cantidad de militares ni la duración de sus operaciones,
sí podría afirmarse que su presencia podría reducir los ya mermados cruces de migrantes y las actividades de traficantes de personas y drogas en las zonas donde la Guardia Nacional opere. Pero dado que las razones de la migración y del narcotráfico son profundas y tienen causas de peso que son intrínsecas a Estados Unidos,
es probable, y ya ha sucedido, que los indocumentados y los traficantes simplemente opten por otras rutas, dado que cubrir la totalidad de la frontera con militares parece inviable.
El costo de tal despliegue es también otro factor crítico. Las operaciones ordenadas por Bush y Obama fueron, en realidad, acotadas y de corto plazo y aún así el costo proyectado de la Operación Jump Star fue de 1.200 millones de dólares entre 2006 y 2008.
Y cuando por su cuenta el entonces gobernador de Texas, Rick Perry, desplegó en 2014 unos 1.000 soldados de la Guardia Nacional en la frontera texana con México, se estimó en su momento que eso costaría 12 millones de dólares al mes y, lo más grave, afectaría severamente la actividad económica de la zona de Texas colindante con México. Un análisis de
The Perryman Group calculó que solo en la región del Valle del Río Grande ese despliegue de la Guardia Nacional podría generar pérdidas en un año de 541.9 millones de dólares y 7,830 empleos.
Hasta el que fue poderoso asesor del presidente Bush, Karl Rove, ha dicho a Fox News que la idea de Trump de enviar militares en la frontera es un “mal impulso”.
En esta fotografía del 13 de marzo de 2018, el presidente Donald Trump habla con los medios de comunicación mientras revisa los prototipos del muro fronterizo en San Diego. (AP Foto/Evan Vucci, Archivo)
En contrapartida, el desplante de colocar tropas en la frontera complacerá al sector duro de simpatizantes de Trump y será un ariete más en contra de los demócratas, a quien el presidente ha recientemente declarado culpables del fracaso de los recientes intentos de reforma a leyes de inmigración y de dar opciones de legalización a los jóvenes ‘dreamers’, indocumentados que llegaron al país siendo niños. Cabe decir que, en realidad,
el fracaso de esas posibilidades tiene mucho que ver con la resistencia de muchos republicanos y las inconsistencias del propio Trump.
Finalmente,
un impacto ya existente de las declaraciones de Trump, y que se ahondará cuando efectivamente se despliegue la Guardia Nacional en la frontera,
es una crispación de las relaciones con México, justo en momentos en el que el actual gobierno mexicano, muy desacreditado entre sus ciudadanos, negocia con sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá una renovación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica y cuando las elecciones presidenciales están a la vista.
En ese sentido, el mayor desgaste que podría provocar en la relación bilateral de México y Estados Unidos
sería combustible para la contienda electoral mexicana y, presumiblemente, un impulso añadido para la oposición (que encabeza las preferencias electorales) y mayores obstáculos para el candidato oficial, que actualmente está colocado en tercer lugar.
Fuente
Lo dice muy claro Jesús del Toro (y muchos otros analistas y políticos). Es simplemente un asunto MEDIÁTICO (la ESPECIALIDAD del Pelochas). Al Trompudo "le vale" contradecirse él mismo, si con eso puede ser "tendencia" en las redes sociales. Según había presumido ya, SU gobierno (el de SU PROPIEDAD, para eso es un magnate y lo compró) había REDUCIDO SIGNIFICATIVAMENTE LA ENTRADA ILEGAL DE INDOCUMENTADOS EN LOS USA. Ahora, como no le dieron para SU MURO (DE ÉL), entonces se inventa una INMINENTE "INVASIÓN" (en total -hombres, mujeres, jóvenes, niños y bebés- eran ¡UN MUNDO! de... unas 1,200 personas) DE GANGSTERS QUE VAN A TOMAR POR ASALTO A GRINGOLANDIA y sojuzgarla bajo su influjo. Es... ¡UN ASUNTO DE SEGURIDAD NACIONAL! (y la migración ilegal, que, según él, días atrás estaba perfectamente controlada... este... ¿yo lo dije? ¡para nada! esas son ¡FAKE NEWS!). El charlatán de
The Apprentice "en su jugo". La Casa Blanca convertida en.. La Casa de la Risa.
Y por supuesto que será un combustible excelente para la contienda electoral mexicana... y la gringa en noviembre. Más trivialidades para DESVIAR la atención de LO QUE VERDADERAMENTE INTERESA, tanto acá en México, como allá en Trumpilandia.
Lo que definitivamente creo que ya alguna vez algunos analistas hicieron notar, es que el Trompetas toma sus decisiones de gobierno (si de alguna manera se le pueden llamar)... tomando como guía lo que ve en los noticieros de FoxNews. Él no analiza en absoluto nada. Se limita a tomar lo dicho en FoxNews como si fuese su Evangelio y asignarle al papel de verdad absoluta (o a tergiversarla, si es que le conviene, para su Show Barato de ese día; todo sea... ¡por el rating!)