Christian01
Bovino Milenario
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La última vez que Tottenham fue quemada, la sección local del Partido Laborista locales se apresuró a tomar partido. ”La policía tuvo la culpa de lo sucedido”, anunció el líder del consejo y más tarde MP Bernie Grant. ”Y lo que conseguieron fue una buena y sangrante paliza”.
Por el contrario, el actual representante en Westminster David Lammy se ha apresurado a distanciarse no sólo de los disturbios de anoche, sino también de los acontecimientos de 1985. La comparación entre las dos posturas ilustra lo lejos que ha viajado el laborismo en los últimos 26 años.
En los próximos días, la condena será escuchado desde el otro lado del espectro político convencional. Así que vale la pena preguntarse cuestiones tan básicas como “¿por qué sucedió esto?”
Para la estúpida derecha, esto no es más que un brote de vandalismo, así de simple. Para el bloggero del Telegraph Nile Gardiner – un analista de Washington especializado en Asuntos Exteriores, nada más ni nada menos – el problema de fondo es que la Coalición liberal-conservadora “no ha ido lo suficientemente lejos en frenar el déficit, y no ha sido lo suficientemente fuerte en temas como la delincuencia”.
Vayamos de nuevo el pasado si me permiten. La causa inmediata de los disturbios fue la acción de la Policía Metropolitana de disparar a matar contra un hombre. ¿Qué tanto más “contundente” puede ser la policía según Gardiner?
En el otro extremo la experiencia nos demuestra que algunos grupos de extrema izquierda se refieren a los disturbios como algo bueno en sí mismo.”FANTÁSTICO Tottenham – EL BRUTAL ASESINATO perpetrado es una señal del futuro que se avecinaba”, proclama Ian Bone, obviamente sin aliento.
“No he visto una revuelta de este tipo con tanto odio, daños a la propiedad y duradera en la luz del día desde Toxteth en 1981 … Por fin, la clase obrera han vuelto a entrar en la arena. TIEMPOS DE DEFINICIÓN. LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA EN LA GRAN BRETAÑA CONSERVADORA ha comenzado! “
Nadie puede estar en contra de la vieja moda de dañar un poco la propiedad ajena, ¿verdad? La industria de seguros, por supuesto, devolverá a los dueños de la cadenas el equivalente a sus televisiones de plasma robadas. Esperemos que las pequeñas tiendas quemadas estuvieran igualmente cubiertos. Pero el impacto de los disturbios en una economía local ya deprimida difícilmente va a ser positiva.
Yo no soy un analista con sede en Washington y especializado en relaciones exteriores, o uno de los más conocidos anarquistas de Gran Bretaña. No llego a eso ni de casualidad. Mi casa en N16 está aproximadamente dos kilómetros de carretera de N17, en una zona muy similar a Tottenham, y he vivido en el norte de la ciudad la mayor parte de mi vida.
Puedo ver la pobreza y el abandono desde la ventana de la habitación en la que estoy escribiendo ahora mismo. Puedo ver el racismo policial, los drogadictos sin hogar, los esquizofrénicos que no reciben tratamiento alguno, los mendigos en silla de ruedas, la violencia callejera y la cultura de las pandillas en un viaje promedio al centro comercial.
Todo esto se ve en un corto trayecto en autobús desde la fabulosa riqueza financiera de la City, que es donde yo trabajo, y donde millones de libras en bonos se siguen repartiendo con la misma regularidad que las notificaciones de despido se entregan a los mal pagados empleados de los centros comerciales. Yo estoy a favor de iniciar la redistribución de la riqueza en la Gran Bretaña conservadora, pero me gustaría empezar con los tiburones de los Hedge Funds, y no por los dueños de la tienda asiática de mi barrio.
El argumento para cambiar este estado de cosas se dará a a través del proceso democrático y no por el cóctel molotov. Pero es tal el grado de desconexión entre los principales partidos y la calle que las posibilidades de una participación positiva son casi cero. Sólo queda recorrer a los disturbios.
Lo deprimente es que nada ha cambiado desde que la violencia en Brixton, Toxteth, Handsworth y, por supuesto en Tottenham, que marcaron los años de Thatcher en 1980. El nuevo laborismo tuvo 13 años para hacer frente a los múltiples problemas de las áreas que constantemente eligen parlamentarios laboristas. A pesar de algunas iniciativas útiles, su compromiso esencial con el neoliberalismo significó que fueron incapaces de hacerlo con eficacia.
Ahora estamos de vuelta con una coalición conservadora resuelta a adoptar políticas que empeorarán las cosas. Como resultado, el área metropolitana de Londres tuvo otra noche al estilo de los viejos tiempos: sangre, palizas y disturbios. ¿No es eso suficiente para que nos replanteemos seriamente lo que está pasando? Tal vez deberíamos decirlo más diplomáticamente que el Bernie de los ochenta pero ya va siendo hora que el laborismo se tome en serio el caso Tottenham.
FUENTE
Rebelión marginal: Estallido social con Internet y celulares en Londres

Lo mismo que las revueltas de la CIA en Africa y Medio Oriente, pero en Londres. Y con otros actores. Los protagonistas no son masas soliviantadas por los operativos de la guerra informática de los servicio USA-Occidentales, sino por marginales exaltados procedentes de las áreas periféricas con mayor tasa de desocupación y pobreza. La operatoria organizativa fue la misma que las de los "indignados". Redes sociales de Internet y mensajitos de texto por celular. Pero el episodio no expresó una rebelión "pacifica" de jóvenes "indignados" de clase media, sino una rebelión "violenta" de jóvenes provenientes de los estratos más carenciados de la población londinense. Y un dato ilustrativo: Las grandes cadenas mediáticas, que trasmitieron en vivo y en directo las manifestaciones de los "indignados", que las hicieron trascender como un contagio social por todo el planeta, esta vez mantuvieron una cauta "objetividad informativa", silenciando o solo mostrando episodios acotados de lo que la cadena BBC describió como los disturbios y actos de vandalismo "más fuertes" sucedidos en la capital británica. ¿Los indignados "venden", y los marginales no "venden"? ¿O los indignados son hijos de la "democracia", y los marginales de Londres son hijos de la "violencia"? Todo parecido pero contenidos diferentes. Líneas demarcatorias clasistas del estallido social. Los "indignados" buscan "más democracia". Los marginales londinenses ¿Que buscan? El "sistema" policial dice que solo buscan producir "disturbios y atacar a la policía". Líneas demarcatorias del estallido social. Hay un estallido indignado y "democrático", difundido en cadena como un show mediático, y hay un estallido marginal y "violento" silenciado y semiocultado en cadena. Hay un "estallido" de la clase media "democrática y civilizada", y hay un estallido social de los "condenados" del sistema. Estamos descubriendo las primeras "señales" de la crisis social. Y en que trinchera (la de siempre) se van situar los reprimidos.
"Londres sufrió este fin de semana algunos de los disturbios más fuertes de las últimas décadas", señala la cadena BBC.
El sábado y el domingo, en varios puntos de la ciudad se presentaron amotinamientos, en los que 35 agentes de policía resultaron heridos, 161 personas fueron arrestadas y se saquearon e incendiaron decenas de comercios y vehículos en lugares como Tottenham y Brixton.
Coches policiales, tiendas, edificios y autobuses fueron incendiados y se saquearon diversos comercios de la zona de Tottenham, Wood Green.
Los hechos se desencadenaron el sábado 5 de agosto en la noche, luego de una manifestación frente a una comisaría de policía e el barrio de Tottenham (norte de Londres).
Según los manifestantes, el motivo formal de la concentración fue exigir explicaciones y una investigación por la muerte de Mark Duggan, de 29 años, quién fue muerto a tiros por la policía el jueves 4 de agosto.
La versión policial asegura que Duggan estaba armado y que murió durante un tiroteo, desencadenado después de que una bala alcanzara la radio de uno de los agentes. Sin embargo, según reportó el diario The Times, un testigo dijo que Duggan fue muerto de un disparo tras ser reducido en el suelo por la policía.
Por su parte, el diario The Guardian señaló que el análisis de balística del proyectil que dañó la radio de la policía, concluyó que procedía de un arma policial. La policía aún no se ha pronunciado sobre esto.
No obstante, el detonante que habría desatado la violencia fue, según testimonios de la comunidad reportados en medios británicos, el hecho de que agentes de la policía golpearan a una joven de 17 años. Un testigo afirmó a la BBC la policía cargó contra la joven con sus porras cuando ésta les recriminó la falta de respuestas sobre la muerte de Duggan.
Sobre este punto, la policía dice que hay versiones contradictorias y que está investigando lo sucedido.

El viceministro inglés, Nick Clegg, dijo que los disturbios no tenían nada que ver con la muerte de Mark Duggan y aseveró que se trataban de actos de oportunismo y vandalismo.
Un político local descartó ante la BBC que los disturbios se deban a cuestiones raciales, sino que fueron llevados a cabo en su mayoría por jóvenes de fuera de Tottenham organizados vía redes sociales y mensajes de texto.
Los disturbios se repitieron en el área de Tottenham y se extendieron por la zona comercial del centro en Oxford Circus. También se dieron saqueos y quema de comercios en Brixton, al sur de Londres. Tottenham y Brixton son dos de las zonas de Londres con mayores tasas de desempleo y problemas socioeconómicos.
Por su parte, el diario The Guardian señaló que el análisis de balística del proyectil que dañó la radio de la policía, concluyó que procedía de un arma policial. La policía aún no se ha pronunciado sobre esto.
No obstante, el detonante que habría desatado la violencia fue, según testimonios de la comunidad reportados en medios británicos, el hecho de que agentes de la policía golpearan a una joven de 17 años. Un testigo afirmó a la BBC la policía cargó contra la joven con sus porras cuando ésta les recriminó la falta de respuestas sobre la muerte de Duggan.
Sobre este punto, la policía dice que hay versiones contradictorias y que está investigando lo sucedido.
El viceministro inglés, Nick Clegg, dijo que los disturbios no tenían nada que ver con la muerte de Mark Duggan y aseveró que se trataban de actos de oportunismo y vandalismo.
Un político local descartó que los disturbios se deban a cuestiones raciales, sino que fueron llevados a cabo en su mayoría por jóvenes de fuera de Tottenham organizados vía redes sociales y mensajes de texto.
Un periodista de la BBC dijo que vio a jóvenes que se desplazaban de un lugar a otro de manera organizada.
Los disturbios se repitieron en el área de Tottenham y se extendieron por la zona comercial del centro en Oxford Circus. También se dieron saqueos y quema de comercios en Brixton, al sur de Londres. Tottenham y Brixton son dos de las zonas de Londres con mayores tasas de desempleo y problemas socioeconómicos.
Según la policía, durante la noche del domingo un total de nueve agentes resultaron heridos y se produjeron 100 arrestos. Portavoces del cuerpo aseguraron que los responsables del saqueo fueron "pequeños grupos móviles".
La policía fue criticada por lo que se percibió como una reacción lenta a los acontecimientos del sábado, donde aparentemente se registraron saqueos y actos vandálicos por horas antes de que hiciera la policía. En un comunicado, las autoridades dijeron que su prioridad había sido "defender vidas".
El domingo, según corresponsales de la BBC, la policía actuó con más "firmeza".
La policía fue criticada por lo que se percibió como una reacción lenta a los acontecimientos del sábado, donde aparentemente se registraron saqueos y actos vandálicos por horas antes de que hiciera la policía. En un comunicado, las autoridades dijeron que su prioridad había sido "defender vidas".
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