javiermarcos
Becerro
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- 25 May 2006
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Que tal corral, antes que nada agradezco a los pocos que han dejado comentarios en mis relatos anteriores, es un aliciente para seguir escribiendo, así que ahora mis historias se basaran en mis memorias. Dejaremos el presente en paz… por el momento.
Yo tenía 19 años cuando mi madre trabajaba en una fundación que daba servicio a pacientes con diabetes, fue cuando conocí a Minerva, todo comenzó en las reuniones que hacia la fundación para recabar fondos y apoyos médicos de los laboratorios, por lo que mi mama me pidió que cubriera el evento, este se realizó en el MUTEC, que en ese entonces era más conocido como Museo de la CFE, me la pase tomando fotos a todos los invitados, a los directivos de la fundación, a los exponentes, etc, cuando de pronto veo a un par de niñas que se me hicieron muy bobas, me estaba jodiendo la existencia, detrás de mí viendo en todo momento que hacía, pidiéndome que les prestara mi cámara, y demás, yo ya me estaba comenzando a desquiciar, pues tome mi actitud de reportero gráfico con mucha seriedad, me volteo a verlas y comienzo a disparar mi cámara hacia ellas, a lo cual comenzaron a respingar, no querían fotos, había encontrado la solución para quitármelas de encima, iba ahora yo detrás de ellas cámara en mano y disparo y disparo, hasta que por fin desaparecieron, termino el evento y a los siguientes días mande revelar todas las fotos, cuando me las entregaron ya sabrán, me di a la tarea de revisar una por una, para seleccionar las mejores tomas, eran más de 1000 fotos, por lo que la labor me tomo mucho tiempo, estaba yo en eso, cuando me topo con un paquete en donde había aproximadamente 25 o 30 fotos de la niñitas bobas así que las separe y quite los negativos de los paquetes que iba yo a entregar. Lleve las fotos a la fundación y deje todas exceptuando claro las de mis “amiguitas”, ya luego con más calma comencé a revisar las fotos que me quede, y descubrí que las “niñitas” no estaban tan niñitas, y que una de ellas tenía un trasero que se veía bastante apetecible, en ese momento decidí que cada que hubiera oportunidad tendría que ir más seguido a la fundación, comencé a presentarme a visitar a mi mama 2 o 3 veces por semana, mi esperanza era encontrármela, mientras tanto, me comencé a hacer migas con mucha gente que iba, hasta que un día sucedió, por fin coincidimos, ella no era una belleza, mas sin embargo tenía algo que llamaba mucho la atención, su cabello era claro, sus senos pequeños, como una par de manzanas, su vientre plano y sus caderas, wow! Tenía un par de nalgas, que eran impresionantes, paradas y duras (años después descubriría que me gustan más las nalgas que las tetas, jajaja.), comencé a hacerle la plática y me rehuía un poco, así fue las primeras veces hasta que se enteró de quien era mi mamá, punto a mi favor, eso le dio confianza, ya la invitaba a salir, cuando me dijo que debía pedir permiso a su mamá, yo en ese momento dije, que hueva, a mi edad, yo ya no pedía permiso ni para ir a la esquina, total que acepte, me interesaba bastante en ese momento como para dejarle por la paz, su mamá acepto con mucho recelo gracias a mi mamá que estaba allí (después supe porque), fuimos a tomar un helado y estuvimos platicando con más soltura, por fin estábamos solos, en un ambiente donde nadie nos conocía, estábamos sentados en una banca del parque con nuestro helado, yo a horcajadas en la banca viéndola fijamente cuando voltea me ve los labios y se acerca a besarme, le correspondo el beso y muerdo su labio inferior que era carnoso, eso, aunado al sabor dulce del helado hizo que el beso fuera delicioso, entre helado y besos, terminamos, nos abrazamos y seguimos besándonos.
Pasaban los días y no podía apartarla de mi cabeza, la llamaba, a veces contestaba su mamá y me la pasaba no de muy buena gana, pero cedía, porque por muchos lados le habían dicho que era buen muchacho, de buena familia y estudioso (jajaja, sobre todo, mi escuela era un desmadre), un día pase por Mine para ir al cine, su mamá pidió que llegáramos temprano, ya de camino, en cada semáforo, nos besábamos, era un amor muy inocente (hasta ese momento), puse mi mano en la pierna de ella y sentí como se sacudió, era como si una corriente eléctrica pasara a través de su pierna y subiera hasta su cuello, me pareció escuchar un suspiro, y después los besos inocentes cambiaron a besos cachondos, me encantaba morder su labio inferior, me dijo que no quería ir al cine, que fuéramos a mi casa, ya en mi casa, comenzamos a subir las escaleras, ella iba frente a mí, pude ver sus nalgas desde otra perspectiva, meneaba el culo espectacularmente, de forma cadenciosa, me éxito verla así, entramos a mi casa y no había nadie, mis padres aun trabajando, llegamos a mi recamara y nos sentamos en la cama, continuamos besándonos, comencé a pasar mi mano sobre su pantalón por la entrepierna, su respiración se agitaba, mordía su labio y se estremecía, comencé a morder suavemente sus orejas, su cuello, se electrizaba, bajaba cada vez más, a sus hombros por encima de su polo, desabroche los botones y comencé a besar hasta donde se podía, a meter mi lengua entre su sostén hasta llegar a sus pezones, se calentaba lentamente, gemía y agarraba mi cabeza, lentamente quite su polo para dejarla en sostén, baje sus tirantes, deje que salieran aquellas manzanas, eran deliciosas, sus pezones rosados, era como si nunca nadie los hubiera probado, me quite la playera y abrace su torso desnudo, la sensación era exquisita, comencé a besar sus pechos lentamente, y nos fuimos acostando lentamente en la cama, comencé a bajar lentamente hasta su ombligo, metí mi lengua en él, sentía como su excitación iba en creciendo cada vez más desabroche su cinturón, y comencé a bajar sus pantalones, ella se dejaba hacer, los quite totalmente y traía unos calzones que para mi gusto eran como de niña, pero eso no me importaba, en ese momento estaba más concentrado en cogérmela que en sus calzones, me quite mis pantalones porque ella no hacía nada, solo se dejaba llevar, seguí besándole todo su cuerpo, me detuve en el resorte de sus calzones, los mordí, y comencé a bajarlos lentamente, cuál fue mi sorpresa que yo no sé si porque era medio rubia pero su pubis tenía poco bello, pero eso hizo que me pusiera muy caliente, comencé a acariciar con mi lengua sus labios vaginales, y lentamente comenzó a abrir las piernas, comencé a ver como esta su entradita, cerradita, para mis adentros pensé que ella iba a estar muy estrecha, no sé porque paso eso por mi cabeza, me quite mi bóxer y me acomode junto a ella, hasta ese momento, ella solo se dejaba hacer, ahora yo pedía que interactuara, tome su mano y la puse en mi verga, yo ya estaba sumamente excitado, ella lo tomo como con miedo, se acodo en la cama para verlo, los comenzó a tocar todo, a sentir su dureza, empezó a masturbarme lentamente, totalmente inexperta, pero aun así era delicioso, me acosté bien en la cama y la senté sobre mi pene sin introducirlo, el pacer y la excitación eran inmensos, la atraje a mí y la abrace y volví a besar, nos giramos y ahora ella quedo abajo, y comienzo a buscar su entrada con la punta de mi verga bien lubricada por sus fluidos y los míos comienzo a meter la punta y beso al mismo tiempo su cuello, me murmura “despacio, soy virgen” – en ese momento nada mas de escucharla casi me vengo – tengo que ir más despacio, no quiero lastimarla, bajo mi mano para comprobar que tan húmeda esta, siento que no requiere más lubricación, le comienzo a meter la cabeza lentamente, me abraza, solloza, veo lagrimas correr, pregunto – te estoy lastimando? – contesta – un poco, pero sigue – sigo empujando y ya entro la mitad, ella aprieta los dientes, abre más las piernas y me abraza con ella, me empuja al fondo y no me permite mover, nos quedamos así un rato, pasa el dolor, y me afloja, comienzo a meter y sacar lentamente, voy subiendo el ritmo, ella comienza a mover las caderas tratando de seguirme, su dolor quedo atrás, lo está disfrutando, y me pone a mil, siento que me voy a venir y se la saco y me vengo en su vientre, se estremece y comienza a pasar su mano, siente lo viscoso y caliente que esta, le alcanzo un kleenex y se limpia, me abraza y me dice que nunca había sentido nada así que aquello había sido delicioso, continuo besándole la cara, los ojos, el cuello, me comienzo a excitar nuevamente y ella lo siente, acuesto en la cama y la siento en mí verga, comienza a meterla lentamente, y ella ahora leva el ritmo, suave, cadencioso, se menea hacia adelante y atrás sintiéndola hasta el fondo, lo goza, gime, comienzo a sentir espasmo en mi verga, ella está teniendo un orgasmo, cierra los ojos, se contrae toda, una mano en mi pierna otra en mi pecho, se agacha, suspira y luego grita, me pellizca, se relaja y me pregunta – que paso? – acabas de sentir un orgasmo – nunca había sentido eso - me excito aún más, soy tu maestro le digo, tu eres de hoy en adelante mi alumna, te voy a enseñar lo que hasta hoy se, te voy a dar placer siempre que tu quieras, solo déjate llevar – continuo con ella arriba y comienzo a sentir que me voy venir nuevamente, y le digo que se retire, me dice que no, que su periodo está por venir, asi que me vengo en ella, comienzo a gemir y ella también, su orgasmo se sincroniza al mío, su vagina se contrae apretando mi verga deliciosamente, cae sobre mi lentamente y me besa, nos acostamos abrazados, habían pasado hora y media y nos vestimos rápidamente, la llevo a su casa y la dejo en la puerta, me besa tiernamente la mejilla, sabe que su mama nos observa por la ventana.
Continuamos las clases una o dos veces por semana, iba por ella a su escuela, la primera vez que fui por ella, caí en cuenta de porque su mamá no estaba muy contenta conmigo, ella apenas iba a salir de la secundaria, tenía 15 años a punto de cumplir 16, juro que pensé que tenía 17 o 18, no fue mi intensión jamás (bueno casi) tirarme a una niña menor, las cosas se dieron, ella me adoraba y yo a ella, disfrutaba como loco estar a su lado, su olor, su sabor, ella se dejaba hacer, le enseñe todo lo que hasta ese momento, eran tales sus ganas de aprender que siempre estaba dispuesta a todo, un día le dije que metiera mi verga a su boca y así lo hizo, suavemente la se la comía toda, tuve que explicarle como debía hacerlo, rápidamente aprendió, pasaba su legua a lo largo, chupaba el glande se la metía y sacaba, la pasaba por sus pezones, le encantaba mamar, me preguntaba a qué sabia el semen, le dije que lo probara y así lo hacía, me vine en su boca, desde ese momento se volvió viciosa, cada vez que la llevaba a su casa, mientras yo conducía me la iba chupando hasta que lo tenía y se tragaba todo mi semen, siempre me mandaba seco a mi casa, hasta que un día su mamá se dio cuenta y nos prohibió vernos, iba por ella a la escuela, cuando ella iba los domingos a misa y a no sé qué madres de consejería espiritual en la Iglesia, yo iba por ella, ya que su mamá solo la dejaba y era cuando aprovechábamos para irnos a coger. Un día, ya no volví a saber de ella, me entere que su mama la había mandado a un colegio a Guanajuato para alejarla de mí, grave error había cometido la señora, ella ya era muy viciosa, necesitaba el sexo, paso el tiempo…
Tres años después, me llamo por teléfono, me sorprendió la llamada, pidió verme, quería coger conmigo, estaba muy desinhibida, pero escuchar su voz, fue para mí sentir algo que corría por toda mi columna vertebral, solo escuchar su voz cachonda me excitaba, me provoco una erección oír que quería verme para coger nada más, que quería recordar viejos tiempos, Salí por ella a donde me dijo, nos fuimos a mi casa, en el trayecto íbamos besándonos, metiéndonos mano, me saco la verga para mamármela, llegamos y nos fuimos directos a mi recamara, se sube en mí y pone su vagina en mi cara, comienzo a chupar u clítoris, ella gemía como loca, de pronto siento sus dedos acompañando mi lengua, wow, se estaba masturbando mientras yo la lamia, escurría de manera increíble, se venía una y otra vez en mi boca, era delicioso, mientras yo me venía en su boca, seguimos chupándonos, por un rato, se voltea y comienza a besarme, el pecho, en la boca, pone sus tetas en mi cara para que se la chupe, muerdo sus pezones, la alumna había superado al maestro, me volvió a poner a tono y se separa de mí, se pone en cuatro y me pide que la penetre por detrás, comienzo a penetrar su ano lentamente, y una vez adentro de ella se agacha y comienza a masturbar nuevamente, ver sus nalgas totalmente expuestas me produjo un nuevo orgasmo increíble, nos acostamos y me comenzó a platicar, cuando su mama la alejo de mí y la envió a Guanajuato ella se fue de su casa, conoció a alguien y se casó, luego se separó y regreso al D.F. y quiso retomar lo que había dejado conmigo, le dije que yo ya andaba con alguien más, fue la última vez que la vi.
Saludos
Yo tenía 19 años cuando mi madre trabajaba en una fundación que daba servicio a pacientes con diabetes, fue cuando conocí a Minerva, todo comenzó en las reuniones que hacia la fundación para recabar fondos y apoyos médicos de los laboratorios, por lo que mi mama me pidió que cubriera el evento, este se realizó en el MUTEC, que en ese entonces era más conocido como Museo de la CFE, me la pase tomando fotos a todos los invitados, a los directivos de la fundación, a los exponentes, etc, cuando de pronto veo a un par de niñas que se me hicieron muy bobas, me estaba jodiendo la existencia, detrás de mí viendo en todo momento que hacía, pidiéndome que les prestara mi cámara, y demás, yo ya me estaba comenzando a desquiciar, pues tome mi actitud de reportero gráfico con mucha seriedad, me volteo a verlas y comienzo a disparar mi cámara hacia ellas, a lo cual comenzaron a respingar, no querían fotos, había encontrado la solución para quitármelas de encima, iba ahora yo detrás de ellas cámara en mano y disparo y disparo, hasta que por fin desaparecieron, termino el evento y a los siguientes días mande revelar todas las fotos, cuando me las entregaron ya sabrán, me di a la tarea de revisar una por una, para seleccionar las mejores tomas, eran más de 1000 fotos, por lo que la labor me tomo mucho tiempo, estaba yo en eso, cuando me topo con un paquete en donde había aproximadamente 25 o 30 fotos de la niñitas bobas así que las separe y quite los negativos de los paquetes que iba yo a entregar. Lleve las fotos a la fundación y deje todas exceptuando claro las de mis “amiguitas”, ya luego con más calma comencé a revisar las fotos que me quede, y descubrí que las “niñitas” no estaban tan niñitas, y que una de ellas tenía un trasero que se veía bastante apetecible, en ese momento decidí que cada que hubiera oportunidad tendría que ir más seguido a la fundación, comencé a presentarme a visitar a mi mama 2 o 3 veces por semana, mi esperanza era encontrármela, mientras tanto, me comencé a hacer migas con mucha gente que iba, hasta que un día sucedió, por fin coincidimos, ella no era una belleza, mas sin embargo tenía algo que llamaba mucho la atención, su cabello era claro, sus senos pequeños, como una par de manzanas, su vientre plano y sus caderas, wow! Tenía un par de nalgas, que eran impresionantes, paradas y duras (años después descubriría que me gustan más las nalgas que las tetas, jajaja.), comencé a hacerle la plática y me rehuía un poco, así fue las primeras veces hasta que se enteró de quien era mi mamá, punto a mi favor, eso le dio confianza, ya la invitaba a salir, cuando me dijo que debía pedir permiso a su mamá, yo en ese momento dije, que hueva, a mi edad, yo ya no pedía permiso ni para ir a la esquina, total que acepte, me interesaba bastante en ese momento como para dejarle por la paz, su mamá acepto con mucho recelo gracias a mi mamá que estaba allí (después supe porque), fuimos a tomar un helado y estuvimos platicando con más soltura, por fin estábamos solos, en un ambiente donde nadie nos conocía, estábamos sentados en una banca del parque con nuestro helado, yo a horcajadas en la banca viéndola fijamente cuando voltea me ve los labios y se acerca a besarme, le correspondo el beso y muerdo su labio inferior que era carnoso, eso, aunado al sabor dulce del helado hizo que el beso fuera delicioso, entre helado y besos, terminamos, nos abrazamos y seguimos besándonos.
Pasaban los días y no podía apartarla de mi cabeza, la llamaba, a veces contestaba su mamá y me la pasaba no de muy buena gana, pero cedía, porque por muchos lados le habían dicho que era buen muchacho, de buena familia y estudioso (jajaja, sobre todo, mi escuela era un desmadre), un día pase por Mine para ir al cine, su mamá pidió que llegáramos temprano, ya de camino, en cada semáforo, nos besábamos, era un amor muy inocente (hasta ese momento), puse mi mano en la pierna de ella y sentí como se sacudió, era como si una corriente eléctrica pasara a través de su pierna y subiera hasta su cuello, me pareció escuchar un suspiro, y después los besos inocentes cambiaron a besos cachondos, me encantaba morder su labio inferior, me dijo que no quería ir al cine, que fuéramos a mi casa, ya en mi casa, comenzamos a subir las escaleras, ella iba frente a mí, pude ver sus nalgas desde otra perspectiva, meneaba el culo espectacularmente, de forma cadenciosa, me éxito verla así, entramos a mi casa y no había nadie, mis padres aun trabajando, llegamos a mi recamara y nos sentamos en la cama, continuamos besándonos, comencé a pasar mi mano sobre su pantalón por la entrepierna, su respiración se agitaba, mordía su labio y se estremecía, comencé a morder suavemente sus orejas, su cuello, se electrizaba, bajaba cada vez más, a sus hombros por encima de su polo, desabroche los botones y comencé a besar hasta donde se podía, a meter mi lengua entre su sostén hasta llegar a sus pezones, se calentaba lentamente, gemía y agarraba mi cabeza, lentamente quite su polo para dejarla en sostén, baje sus tirantes, deje que salieran aquellas manzanas, eran deliciosas, sus pezones rosados, era como si nunca nadie los hubiera probado, me quite la playera y abrace su torso desnudo, la sensación era exquisita, comencé a besar sus pechos lentamente, y nos fuimos acostando lentamente en la cama, comencé a bajar lentamente hasta su ombligo, metí mi lengua en él, sentía como su excitación iba en creciendo cada vez más desabroche su cinturón, y comencé a bajar sus pantalones, ella se dejaba hacer, los quite totalmente y traía unos calzones que para mi gusto eran como de niña, pero eso no me importaba, en ese momento estaba más concentrado en cogérmela que en sus calzones, me quite mis pantalones porque ella no hacía nada, solo se dejaba llevar, seguí besándole todo su cuerpo, me detuve en el resorte de sus calzones, los mordí, y comencé a bajarlos lentamente, cuál fue mi sorpresa que yo no sé si porque era medio rubia pero su pubis tenía poco bello, pero eso hizo que me pusiera muy caliente, comencé a acariciar con mi lengua sus labios vaginales, y lentamente comenzó a abrir las piernas, comencé a ver como esta su entradita, cerradita, para mis adentros pensé que ella iba a estar muy estrecha, no sé porque paso eso por mi cabeza, me quite mi bóxer y me acomode junto a ella, hasta ese momento, ella solo se dejaba hacer, ahora yo pedía que interactuara, tome su mano y la puse en mi verga, yo ya estaba sumamente excitado, ella lo tomo como con miedo, se acodo en la cama para verlo, los comenzó a tocar todo, a sentir su dureza, empezó a masturbarme lentamente, totalmente inexperta, pero aun así era delicioso, me acosté bien en la cama y la senté sobre mi pene sin introducirlo, el pacer y la excitación eran inmensos, la atraje a mí y la abrace y volví a besar, nos giramos y ahora ella quedo abajo, y comienzo a buscar su entrada con la punta de mi verga bien lubricada por sus fluidos y los míos comienzo a meter la punta y beso al mismo tiempo su cuello, me murmura “despacio, soy virgen” – en ese momento nada mas de escucharla casi me vengo – tengo que ir más despacio, no quiero lastimarla, bajo mi mano para comprobar que tan húmeda esta, siento que no requiere más lubricación, le comienzo a meter la cabeza lentamente, me abraza, solloza, veo lagrimas correr, pregunto – te estoy lastimando? – contesta – un poco, pero sigue – sigo empujando y ya entro la mitad, ella aprieta los dientes, abre más las piernas y me abraza con ella, me empuja al fondo y no me permite mover, nos quedamos así un rato, pasa el dolor, y me afloja, comienzo a meter y sacar lentamente, voy subiendo el ritmo, ella comienza a mover las caderas tratando de seguirme, su dolor quedo atrás, lo está disfrutando, y me pone a mil, siento que me voy a venir y se la saco y me vengo en su vientre, se estremece y comienza a pasar su mano, siente lo viscoso y caliente que esta, le alcanzo un kleenex y se limpia, me abraza y me dice que nunca había sentido nada así que aquello había sido delicioso, continuo besándole la cara, los ojos, el cuello, me comienzo a excitar nuevamente y ella lo siente, acuesto en la cama y la siento en mí verga, comienza a meterla lentamente, y ella ahora leva el ritmo, suave, cadencioso, se menea hacia adelante y atrás sintiéndola hasta el fondo, lo goza, gime, comienzo a sentir espasmo en mi verga, ella está teniendo un orgasmo, cierra los ojos, se contrae toda, una mano en mi pierna otra en mi pecho, se agacha, suspira y luego grita, me pellizca, se relaja y me pregunta – que paso? – acabas de sentir un orgasmo – nunca había sentido eso - me excito aún más, soy tu maestro le digo, tu eres de hoy en adelante mi alumna, te voy a enseñar lo que hasta hoy se, te voy a dar placer siempre que tu quieras, solo déjate llevar – continuo con ella arriba y comienzo a sentir que me voy venir nuevamente, y le digo que se retire, me dice que no, que su periodo está por venir, asi que me vengo en ella, comienzo a gemir y ella también, su orgasmo se sincroniza al mío, su vagina se contrae apretando mi verga deliciosamente, cae sobre mi lentamente y me besa, nos acostamos abrazados, habían pasado hora y media y nos vestimos rápidamente, la llevo a su casa y la dejo en la puerta, me besa tiernamente la mejilla, sabe que su mama nos observa por la ventana.
Continuamos las clases una o dos veces por semana, iba por ella a su escuela, la primera vez que fui por ella, caí en cuenta de porque su mamá no estaba muy contenta conmigo, ella apenas iba a salir de la secundaria, tenía 15 años a punto de cumplir 16, juro que pensé que tenía 17 o 18, no fue mi intensión jamás (bueno casi) tirarme a una niña menor, las cosas se dieron, ella me adoraba y yo a ella, disfrutaba como loco estar a su lado, su olor, su sabor, ella se dejaba hacer, le enseñe todo lo que hasta ese momento, eran tales sus ganas de aprender que siempre estaba dispuesta a todo, un día le dije que metiera mi verga a su boca y así lo hizo, suavemente la se la comía toda, tuve que explicarle como debía hacerlo, rápidamente aprendió, pasaba su legua a lo largo, chupaba el glande se la metía y sacaba, la pasaba por sus pezones, le encantaba mamar, me preguntaba a qué sabia el semen, le dije que lo probara y así lo hacía, me vine en su boca, desde ese momento se volvió viciosa, cada vez que la llevaba a su casa, mientras yo conducía me la iba chupando hasta que lo tenía y se tragaba todo mi semen, siempre me mandaba seco a mi casa, hasta que un día su mamá se dio cuenta y nos prohibió vernos, iba por ella a la escuela, cuando ella iba los domingos a misa y a no sé qué madres de consejería espiritual en la Iglesia, yo iba por ella, ya que su mamá solo la dejaba y era cuando aprovechábamos para irnos a coger. Un día, ya no volví a saber de ella, me entere que su mama la había mandado a un colegio a Guanajuato para alejarla de mí, grave error había cometido la señora, ella ya era muy viciosa, necesitaba el sexo, paso el tiempo…
Tres años después, me llamo por teléfono, me sorprendió la llamada, pidió verme, quería coger conmigo, estaba muy desinhibida, pero escuchar su voz, fue para mí sentir algo que corría por toda mi columna vertebral, solo escuchar su voz cachonda me excitaba, me provoco una erección oír que quería verme para coger nada más, que quería recordar viejos tiempos, Salí por ella a donde me dijo, nos fuimos a mi casa, en el trayecto íbamos besándonos, metiéndonos mano, me saco la verga para mamármela, llegamos y nos fuimos directos a mi recamara, se sube en mí y pone su vagina en mi cara, comienzo a chupar u clítoris, ella gemía como loca, de pronto siento sus dedos acompañando mi lengua, wow, se estaba masturbando mientras yo la lamia, escurría de manera increíble, se venía una y otra vez en mi boca, era delicioso, mientras yo me venía en su boca, seguimos chupándonos, por un rato, se voltea y comienza a besarme, el pecho, en la boca, pone sus tetas en mi cara para que se la chupe, muerdo sus pezones, la alumna había superado al maestro, me volvió a poner a tono y se separa de mí, se pone en cuatro y me pide que la penetre por detrás, comienzo a penetrar su ano lentamente, y una vez adentro de ella se agacha y comienza a masturbar nuevamente, ver sus nalgas totalmente expuestas me produjo un nuevo orgasmo increíble, nos acostamos y me comenzó a platicar, cuando su mama la alejo de mí y la envió a Guanajuato ella se fue de su casa, conoció a alguien y se casó, luego se separó y regreso al D.F. y quiso retomar lo que había dejado conmigo, le dije que yo ya andaba con alguien más, fue la última vez que la vi.
Saludos