Bakkhos
Bovino adolescente
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- 11 Abr 2010
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Que tal bakunos y bakunas el día de hoy les traigo un relato que escribiré en partes ya que además de ser largo contiene varios escenarios y periodos de tiempo diferentes...
Para los que gustan de pasar a la mera acción pasen al siguiente párrafo y para los amantes de las introducciones empezamos; hace unos 4 años me case con la mujer más cachonda y fogosa que pude haber encontrado en mi vida, es complaciente y bastante segura de sí misma y su sexualidad, tengo una relación muy abierta con ella antes y después de la boda. Vivimos en un departamento en una unidad habitacional y me enorgullece decir que ambos gustamos del sexo a montones a toda hora y en todo lugar.
Un día gozando de nuestro nido de amor, a mitad de una jornada de limpieza primaveral, note como sus caderas delineadas por la luz que entraba por la ventana me llamaban con insistencia, así que mientras ella se montaba en una escalera pequeña para cambiar las cortinas por una limpias yo me acerque por dé tras abrazándole las piernas y besando dulcemente sus hermosas nalgas, deteniéndome por unos instantes para oler de vez en cuando el dulce aroma que despide su piel, ella poco sorprendida por el detalle pero con actitud traviesa, suspiraba mientras me decía: -hay amor que rico se siente tu respiración -mmmju? conteste, mientras que con los dientes baja traviesamente el elástico de su pants -no sigas plis, ¡necesitamos terminar esto antes de la hora de comer! -pero eso solo me incitaba a seguir jugando con ella, ya que me encanta oír su voz de excitación.
En un instante tomándola por las caderas le ayude a darse vuelta, empecé a mordisquear su abdomen y a besar su ombligo, sentándose poco a poco y a medida de lo posible quedo a mi altura sus hermosos senos, los cales me dedique a acariciarlos y besarlos por encima de la blusa, dedicándome a escuchar como su respiración se profundizaba y agitaba con el paso de mis jugueteos, sentía sus dedos peinando mi cabello y sus brazos apretándome mas y mas a su cuerpo, mis manos acariciaban suavemente su trasero subiendo por su espalda y deslizándose por sus tetas, sujetaba su pelo y lo jalaba hacia abajo para ver su barbilla alzándose hasta el punto de dejar su cuello a mi alcance, en ese momento me dedicaba a besar cada milímetro de su garganta cuando levantando la vista pude observar como una cortina del departamento de enfrente en el piso siguiente se movía levemente. No preste atención y seguí provocando que mi mujer se excitara mas, al paso del tiempo me sujeto con sus piernas a mi cintura y me rodeo el cuello con sus brazo, la cargue y la lleve hasta la cama al mismo tiempo que depositaba su cuerpo en el colchón le saca su playera y ayudándome de la inercia para hábilmente despojarla se su pantalón, se incorporo y arrodillada en la cama subía mi playera para besar mi pecho mientras sus manos desabrochaban mi pantalón.
-¿me vas a coger papi? -preguntaba con voz un tanto perversa -"no creo que quieras" -conteste indiferente, siguiendo ese jueguito que tenemos más que ensayado -¡¿por qué dices eso papi?! ¿Que no estoy ya casi desnuda frente a ti? -si, pero sigues acariciándome la verga por encima del bóxer, así que no creo que tengas interés... -¡eso se puede arreglar! -me decía mientras sacaba mi miembro con una mano y lo depositaba dentro de su boca con una delicadeza digna de una reina. Alzando sus ojos para ver mi expresión, dibujaba una sonrisa mientras succionaba traviesamente mi verga, yo respiraba tranquilamente tratando de controlar los impulsos de hacerle el amor como un vil animal en celo, mientras esto ocurría no pude dejar pasar la sensación de ser observado ¿no sé si la han sentido? pero yo soy muy susceptible a esas sensaciones, con un mar de emociones una más al saco no importaba mucho además de estar concentrado a otro tipo de placeres en ese mismo momento.
sentí como de pronto de un momento de calma paso rápidamente a desatarse la tormenta, tomando mis nalgas con sus manos y clavando ferozmente sus unas en mi carne, mi dulce dama se había convertido en una puta, una puta impaciente y necesitada de ser complacida en todo sentido. Arañe su espalda mientras con mi otra mano la tome por su cabello el inesperado cambio de velocidad me hiso gemir de placer mientras le decía - ¡si! así nena, métete todo en la boca -sentía como succionaba e intentaba tragarse lo más posible para no dejar nada, podía sentir como mi verga se hinchaba por la succión y era enfundada por su garganta, a su vez sentía como sus labios masajeaba la base de mi pene.
Me excitaba mas a cada instante y escuchar el chasquido de su saliva y el sonido de su garganta atragantándose con mi verga me ponía a 100 mientras yo me dedicaba a acariciar toda su espalda y masajear sus senos que colgaban y se balanceaban con el movimiento de sus hombros, me encorve un poco y me estire para acariciar su cola, esa cola hermosa que tanto placer me brinda y todavía al día presente, es capaz de endurecer mi verga en unos instantes con solo verla desnuda. En ese momento me encendí al sentir ya su vagina escurriendo, hirviendo de placer, no pude mas y me separe acomodándola de modo tal que sus piernas se separaron frente a mí, con su cuerpo boca arriba y mostrándome ese tan ansiado altar de gozo y lujuria, heme ahí con el miembro punzando y la cabeza roja, roja, suplicando darle tan fuerte que no pudiera sentarse por el resto de la tarde. Tome sus pies y los bese, lamiendo y chupando sus dedos con impaciencia, fui bajando poco a poco para ir bajando al lugar donde encontraría consuelo.
Hincándome al filo de la cama bese sus ingles y lamí su entrada, mientras alzaba la mirada para ver como arqueaba su espalda, tocándose los senos y gritándome -haaa ¡¡¡si!!! Papi, ¡comete mi pucha! papi... porfis, lámeme por dentro bebito, ¡lámeme! -asiendo caso fielmente a mi bella dama, metí lo más profundo mi lengua en su vagina la alargue y la puse tiesa, lo más duro posible y la encaje, dedicándome a lamerla como cuando comes un danonino y limpias con la punta de tu lengua el fondo del embase. Sacando mi lengua para pasearla de arriba a abajo de la punta de su clítoris hasta pasarla suavemente por su ano, y deleitándome con sus gemidos que eran francamente música para mis oídos, chupando fuerte y sostenido su clítoris, mamando como mamamos los profesionales en el campo y jugándolo con mi lengua entre los dientes mientras soplas tu aliento caliente y aspiras aire frió.
-¿siente rico mami?
-si aja ¡mmmmmmm!
-¿quieres verga mami?
-¡si mmmmja!
-pues que mal, porque todavía te falta...
Y metía nuevamente hasta el fondo de su cueva mi ancha lengua, ensanchándola lo más posible para cachondearla hasta la locura, tomando fuertemente sus caderas y halándola hacia mi cara.
-hay ¡papi!
-¿eu?
-¿dame pito?
-no...
-¿dame?
-no... ¡Mejor suplica!
-¡ya! Chingao, ¡cógeme!
-no... ¡Suplica!
-hijo de la chingada, ¡que me cojas! -grito, mientras me jalaba hacia arriba para entrar en posición. En cuanto estaba sobre de ella me aventé tan recio que sentí como la partía
-¡haaa!, así chingada madre, cógeme... ¡haaa!, ¡cógeme!, dame papi ¡lastímame!
Van a disculparme si no pongo mis diálogos, pero sinceramente en este punto del encuentro, siempre estoy tan encendido que no me fijo con detalle en lo que digo u otras veces estoy tan concentrado en desahogarme que no hablo solo hago algunos ruidos...
Ya después de unos instantes, desahogadas las urgencias sin llegar al clímax claro, bajamos el ritmo y nos dedicamos a disfrutar.
Sin bajar el ritmo pero más calmados, cambiamos de posición, me paro al filo de la cama y ella se inca parando el trasero y juntando las rodillas.
-esta posición me gusta mucho, no sé si me explique, es como doggystyle solo que el filo de la cama, yo de pie en el suelo ella en 4 patas en la cama, las rodillas juntas ase que se estreche mas la vagina y se sienta más apretada mientras que me fijo de su cadera para halarla fuertemente y envestirla con mi pelvis al mismo tiempo. Ese efecto de palanca me permite darle fuerte, constante, rápido, y profundo.
-así papi... ¡dame duro!
-¿quien te coge mami?
-tu papi, ¡solo tú!
-¿quien es mi puta?
-yo soy tu puta, haaa ¡la mas puta de todas!... me encanta cuando tus huevos me rebotan ¡papi!
-¿así? - si.. Así ¡dame duro!
Es ahí cuando alzo la mirada, y confirmo lo que que ya desde hace un rato había sentido, es nuestra vecina de unos 16 o 17 años espiándonos por la ventana, aprovechando que no había cortina y gozando de una vista panorámica a nuestras artes maritales. cabe señalar que para ese entonces ella ya estaba en el éxtasis seguro, recargada en su pared cercana a su ventana con las tetas fuera de su blusa y muy entretenida masturbándose, se veía en su cara que estaba en plena corrida con sus ojos en blanco y recargándose en su pared como si sus piernas le fallaran. Eso me éxito de nuevas formas, no sé cómo explicarme con claridad, pero me sentí mas lleno que de costumbre, como si también hubiera estado con ella al mismo tiempo que con mi mujer, como si su placer se sumara al nuestro.
Regresando a mi puesto mi mujer empezaba a cansarse y me pidió cambiar de posición por lo que lleno de nuevas ganas, como si me hubieran relevado, tome yo la iniciativa la pare de un solo tiro y la puse contra la pared separe leve sus piernas y tomando firmemente el miembro lo introduje en su trasero, cabe señalar que el sexo anal es algo que asemos a menudo no pido autorización ya que a ella le gusta de improviso y como lo hacemos cuando el momento lo amerita no necesita previa dilatación. Al unir mi verga en su trasero escucho un rico -huummm -y empiezo el mete y saca -que rico ¡papi!
Teniéndola contra la pared y amasándole las tetas tomo oportunidad para acercarme a su oído y decirle:
-¿ya viste que tenemos público?... no pares, disimula.
-si la vi desde hace rato...
-¿y qué piensas?
-creo que me excita mucho que nos mire...
-¿entonces así lo dejamos? ó ¿nos vamos a otro cuarto?
-jajajaj tontito, a mi no me interesa y para serte franca, me excita presumirte... es más vamos a darle algo pa que termine.
-creo que ya termino
-no importa, que me des por el culito me pone muy cachonda y tengo ánimos de montarte.
Sin más me tiro sobre la cama, me escupió la verga para lubricarla y se vino encima cual vaquera. me monto como nunca, movía su cadera como loca y constantemente se arqueaba yo tocaba cuanto podía, le agarraba las nalgas las tetas las manos pero me era imposible controlarla estaba decidida a terminar ella domando y después de lo que podría llamarse un buen rodeo jejeje termino encima de mi recostándose en mi pecho mientras le acariciaba la espalda....
bueno aquí termina mi primer relato perdón si fue más largo que lo que acostumbran y si no les gusto pueden decirme, si les gusto comenten y contare lo que sigue si les interesa un adelanto con el pasar de los tiempos la invitamos a jugar pero antes de eso sacamos muchas experiencias de su espionaje a por cierto ella tiene ahora 21 y no la invitamos hasta los 19 espero no viole reglas del foro estos relatos y si, si, lo siento mucho no fue mi intención... buenas noches y felices sueños húmedos bakolectores gracias por su tiempo...
Para los que gustan de pasar a la mera acción pasen al siguiente párrafo y para los amantes de las introducciones empezamos; hace unos 4 años me case con la mujer más cachonda y fogosa que pude haber encontrado en mi vida, es complaciente y bastante segura de sí misma y su sexualidad, tengo una relación muy abierta con ella antes y después de la boda. Vivimos en un departamento en una unidad habitacional y me enorgullece decir que ambos gustamos del sexo a montones a toda hora y en todo lugar.
Un día gozando de nuestro nido de amor, a mitad de una jornada de limpieza primaveral, note como sus caderas delineadas por la luz que entraba por la ventana me llamaban con insistencia, así que mientras ella se montaba en una escalera pequeña para cambiar las cortinas por una limpias yo me acerque por dé tras abrazándole las piernas y besando dulcemente sus hermosas nalgas, deteniéndome por unos instantes para oler de vez en cuando el dulce aroma que despide su piel, ella poco sorprendida por el detalle pero con actitud traviesa, suspiraba mientras me decía: -hay amor que rico se siente tu respiración -mmmju? conteste, mientras que con los dientes baja traviesamente el elástico de su pants -no sigas plis, ¡necesitamos terminar esto antes de la hora de comer! -pero eso solo me incitaba a seguir jugando con ella, ya que me encanta oír su voz de excitación.
En un instante tomándola por las caderas le ayude a darse vuelta, empecé a mordisquear su abdomen y a besar su ombligo, sentándose poco a poco y a medida de lo posible quedo a mi altura sus hermosos senos, los cales me dedique a acariciarlos y besarlos por encima de la blusa, dedicándome a escuchar como su respiración se profundizaba y agitaba con el paso de mis jugueteos, sentía sus dedos peinando mi cabello y sus brazos apretándome mas y mas a su cuerpo, mis manos acariciaban suavemente su trasero subiendo por su espalda y deslizándose por sus tetas, sujetaba su pelo y lo jalaba hacia abajo para ver su barbilla alzándose hasta el punto de dejar su cuello a mi alcance, en ese momento me dedicaba a besar cada milímetro de su garganta cuando levantando la vista pude observar como una cortina del departamento de enfrente en el piso siguiente se movía levemente. No preste atención y seguí provocando que mi mujer se excitara mas, al paso del tiempo me sujeto con sus piernas a mi cintura y me rodeo el cuello con sus brazo, la cargue y la lleve hasta la cama al mismo tiempo que depositaba su cuerpo en el colchón le saca su playera y ayudándome de la inercia para hábilmente despojarla se su pantalón, se incorporo y arrodillada en la cama subía mi playera para besar mi pecho mientras sus manos desabrochaban mi pantalón.
-¿me vas a coger papi? -preguntaba con voz un tanto perversa -"no creo que quieras" -conteste indiferente, siguiendo ese jueguito que tenemos más que ensayado -¡¿por qué dices eso papi?! ¿Que no estoy ya casi desnuda frente a ti? -si, pero sigues acariciándome la verga por encima del bóxer, así que no creo que tengas interés... -¡eso se puede arreglar! -me decía mientras sacaba mi miembro con una mano y lo depositaba dentro de su boca con una delicadeza digna de una reina. Alzando sus ojos para ver mi expresión, dibujaba una sonrisa mientras succionaba traviesamente mi verga, yo respiraba tranquilamente tratando de controlar los impulsos de hacerle el amor como un vil animal en celo, mientras esto ocurría no pude dejar pasar la sensación de ser observado ¿no sé si la han sentido? pero yo soy muy susceptible a esas sensaciones, con un mar de emociones una más al saco no importaba mucho además de estar concentrado a otro tipo de placeres en ese mismo momento.
sentí como de pronto de un momento de calma paso rápidamente a desatarse la tormenta, tomando mis nalgas con sus manos y clavando ferozmente sus unas en mi carne, mi dulce dama se había convertido en una puta, una puta impaciente y necesitada de ser complacida en todo sentido. Arañe su espalda mientras con mi otra mano la tome por su cabello el inesperado cambio de velocidad me hiso gemir de placer mientras le decía - ¡si! así nena, métete todo en la boca -sentía como succionaba e intentaba tragarse lo más posible para no dejar nada, podía sentir como mi verga se hinchaba por la succión y era enfundada por su garganta, a su vez sentía como sus labios masajeaba la base de mi pene.
Me excitaba mas a cada instante y escuchar el chasquido de su saliva y el sonido de su garganta atragantándose con mi verga me ponía a 100 mientras yo me dedicaba a acariciar toda su espalda y masajear sus senos que colgaban y se balanceaban con el movimiento de sus hombros, me encorve un poco y me estire para acariciar su cola, esa cola hermosa que tanto placer me brinda y todavía al día presente, es capaz de endurecer mi verga en unos instantes con solo verla desnuda. En ese momento me encendí al sentir ya su vagina escurriendo, hirviendo de placer, no pude mas y me separe acomodándola de modo tal que sus piernas se separaron frente a mí, con su cuerpo boca arriba y mostrándome ese tan ansiado altar de gozo y lujuria, heme ahí con el miembro punzando y la cabeza roja, roja, suplicando darle tan fuerte que no pudiera sentarse por el resto de la tarde. Tome sus pies y los bese, lamiendo y chupando sus dedos con impaciencia, fui bajando poco a poco para ir bajando al lugar donde encontraría consuelo.
Hincándome al filo de la cama bese sus ingles y lamí su entrada, mientras alzaba la mirada para ver como arqueaba su espalda, tocándose los senos y gritándome -haaa ¡¡¡si!!! Papi, ¡comete mi pucha! papi... porfis, lámeme por dentro bebito, ¡lámeme! -asiendo caso fielmente a mi bella dama, metí lo más profundo mi lengua en su vagina la alargue y la puse tiesa, lo más duro posible y la encaje, dedicándome a lamerla como cuando comes un danonino y limpias con la punta de tu lengua el fondo del embase. Sacando mi lengua para pasearla de arriba a abajo de la punta de su clítoris hasta pasarla suavemente por su ano, y deleitándome con sus gemidos que eran francamente música para mis oídos, chupando fuerte y sostenido su clítoris, mamando como mamamos los profesionales en el campo y jugándolo con mi lengua entre los dientes mientras soplas tu aliento caliente y aspiras aire frió.
-¿siente rico mami?
-si aja ¡mmmmmmm!
-¿quieres verga mami?
-¡si mmmmja!
-pues que mal, porque todavía te falta...
Y metía nuevamente hasta el fondo de su cueva mi ancha lengua, ensanchándola lo más posible para cachondearla hasta la locura, tomando fuertemente sus caderas y halándola hacia mi cara.
-hay ¡papi!
-¿eu?
-¿dame pito?
-no...
-¿dame?
-no... ¡Mejor suplica!
-¡ya! Chingao, ¡cógeme!
-no... ¡Suplica!
-hijo de la chingada, ¡que me cojas! -grito, mientras me jalaba hacia arriba para entrar en posición. En cuanto estaba sobre de ella me aventé tan recio que sentí como la partía
-¡haaa!, así chingada madre, cógeme... ¡haaa!, ¡cógeme!, dame papi ¡lastímame!
Van a disculparme si no pongo mis diálogos, pero sinceramente en este punto del encuentro, siempre estoy tan encendido que no me fijo con detalle en lo que digo u otras veces estoy tan concentrado en desahogarme que no hablo solo hago algunos ruidos...
Ya después de unos instantes, desahogadas las urgencias sin llegar al clímax claro, bajamos el ritmo y nos dedicamos a disfrutar.
Sin bajar el ritmo pero más calmados, cambiamos de posición, me paro al filo de la cama y ella se inca parando el trasero y juntando las rodillas.
-esta posición me gusta mucho, no sé si me explique, es como doggystyle solo que el filo de la cama, yo de pie en el suelo ella en 4 patas en la cama, las rodillas juntas ase que se estreche mas la vagina y se sienta más apretada mientras que me fijo de su cadera para halarla fuertemente y envestirla con mi pelvis al mismo tiempo. Ese efecto de palanca me permite darle fuerte, constante, rápido, y profundo.
-así papi... ¡dame duro!
-¿quien te coge mami?
-tu papi, ¡solo tú!
-¿quien es mi puta?
-yo soy tu puta, haaa ¡la mas puta de todas!... me encanta cuando tus huevos me rebotan ¡papi!
-¿así? - si.. Así ¡dame duro!
Es ahí cuando alzo la mirada, y confirmo lo que que ya desde hace un rato había sentido, es nuestra vecina de unos 16 o 17 años espiándonos por la ventana, aprovechando que no había cortina y gozando de una vista panorámica a nuestras artes maritales. cabe señalar que para ese entonces ella ya estaba en el éxtasis seguro, recargada en su pared cercana a su ventana con las tetas fuera de su blusa y muy entretenida masturbándose, se veía en su cara que estaba en plena corrida con sus ojos en blanco y recargándose en su pared como si sus piernas le fallaran. Eso me éxito de nuevas formas, no sé cómo explicarme con claridad, pero me sentí mas lleno que de costumbre, como si también hubiera estado con ella al mismo tiempo que con mi mujer, como si su placer se sumara al nuestro.
Regresando a mi puesto mi mujer empezaba a cansarse y me pidió cambiar de posición por lo que lleno de nuevas ganas, como si me hubieran relevado, tome yo la iniciativa la pare de un solo tiro y la puse contra la pared separe leve sus piernas y tomando firmemente el miembro lo introduje en su trasero, cabe señalar que el sexo anal es algo que asemos a menudo no pido autorización ya que a ella le gusta de improviso y como lo hacemos cuando el momento lo amerita no necesita previa dilatación. Al unir mi verga en su trasero escucho un rico -huummm -y empiezo el mete y saca -que rico ¡papi!
Teniéndola contra la pared y amasándole las tetas tomo oportunidad para acercarme a su oído y decirle:
-¿ya viste que tenemos público?... no pares, disimula.
-si la vi desde hace rato...
-¿y qué piensas?
-creo que me excita mucho que nos mire...
-¿entonces así lo dejamos? ó ¿nos vamos a otro cuarto?
-jajajaj tontito, a mi no me interesa y para serte franca, me excita presumirte... es más vamos a darle algo pa que termine.
-creo que ya termino
-no importa, que me des por el culito me pone muy cachonda y tengo ánimos de montarte.
Sin más me tiro sobre la cama, me escupió la verga para lubricarla y se vino encima cual vaquera. me monto como nunca, movía su cadera como loca y constantemente se arqueaba yo tocaba cuanto podía, le agarraba las nalgas las tetas las manos pero me era imposible controlarla estaba decidida a terminar ella domando y después de lo que podría llamarse un buen rodeo jejeje termino encima de mi recostándose en mi pecho mientras le acariciaba la espalda....
bueno aquí termina mi primer relato perdón si fue más largo que lo que acostumbran y si no les gusto pueden decirme, si les gusto comenten y contare lo que sigue si les interesa un adelanto con el pasar de los tiempos la invitamos a jugar pero antes de eso sacamos muchas experiencias de su espionaje a por cierto ella tiene ahora 21 y no la invitamos hasta los 19 espero no viole reglas del foro estos relatos y si, si, lo siento mucho no fue mi intención... buenas noches y felices sueños húmedos bakolectores gracias por su tiempo...