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Arrimon y manoseo en el metro

dogoburdeux

Becerro
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9 Ene 2012
Mensajes
37
Hoy se dio una tromba en la Ciudad de México que entorpeció el transporte del metro, me encontraba en la estación polanco y estaba a reventar bueno pues sucede que para entrar al vagón solo se podía a base de empujones, cuando logre entrar en su mayoría eran puros cabrones, pero sorpresa al parar en la siguiente estación (san joaquin) subió una pareja.
Ella delgada y el medio gordo me dio la impresión de ser esposos, bueno la cuestión es que ella quedo de perfil delante de mi y al movimiento del metro sus caderas rozaban mi miembro upffff me empezó a provocar una erección que ella se dio cuenta y lejos de quitarse se frotaba más. Yo éxitado y aprovechando que los espacios que eran super reducidos logre poner mi mano en sus nalguitas, primero como fue como accidente con los dedos, pero en eso sentí que ella apretaba sus nalguitas y nada que respingaba y fue cuando de plano las toque, note que le gusto por que se frotaba mas a mi miembro y ya de plano se las acaricie y las apretaba.
Ella empezo a entablar conversación con su esposo y que me da la espalda, aah!! me di cuenta como se acomodo poniendo mi pene entre la ranura de sus nalgas (yo traia pantalon de vestir y ella falda de tela muy finita, la sensación era muy rica), la tome de las caderas a la altura de las nalgas y la jalaba hacía mi miembro o que ricura. Increible el esposo se dio cuenta y solo le dijo "acercate a más a mi, quiero me beses" uuuppps pense que me la armaria pero pues no, solo que el guey la alejo de mi.

ni modo, no simpre se tiene la suerte de flirtear a alguien que esta con su marido y siendo la primera vez que sensación tan divina.
 
Algo parecido me pasó pero en mi ciudad, cuando venía de mi pueblo y los autobuses eran escasos, el viaje habrá durado como media hora, el chofer, cuando ella se bajó me dijo, eres un suertudo ¿Si? quedar deslechado sin haberla metido no creo que sea una suerte, la canija todavía cuando se bajó volteó a verme y se arregló la falda y emitió una leve sonrisa, que cabrona.

He dicho.
 
Wow, que rica experiencia, a mi me tocó una vez algo parecido, pero era una doña como de 45, pero cuando se dió cuenta de mis tallones, primero volteó y como no queriendo se empezó a mover al ritmo del metro, pero sólo duró 2 estaciones y fué en la misma Línea de Barranca hacia Rosario.
 
no manches estubo chida esa miniaventura pero ubieces aprobechado para meter mano dentro de la faldita y manosear mas a fondo o por ensima pero bien manoseado ese gran traserito
pero vientos brother
 
en esa linea son mas relajadas las mujeres... si les das el tallon no se inmutan hasta se te pegan... pero en otras lineas puuuuuts...
 
uy yo viajo diario en la linea verde y seguido me toca i dando de tallones hasta venirme , he disfrutado de fakitas y de gorditas.
Esta semana al llegar a la estación del metro , este estaba hasta la madre como es costumbre, entonces comence a estudiar el terreno y por fin vi a una que me gusto ella era delgadita acinturadita y con unas nalgas bien paraditas, ademas traia un pantalon de tela super pegadito, calculo que su edad era como de 16 ó 18 . Habia otros dos tipos que ya le habian echado el ojo pero cuando llego el metro ellos se subieron primero y enseguida le dijeron a la chava " aqui cabes" pero ella no le entro hasta que yo me metí y afortunadamente quedo delante de mi , cuando llegamos a la estación de Guerreo pufff se super lleno el metro y quedamos totalmente unidos , aunque hubiera querido separarme de ella no lo hubiera logrado así que con el apreton y el movimiento mi pene quedo justo en su rallita y pues me deslecho bien rico. Como esa me han pasado varias , pero siempre trato de ser cuidadoso me he topado con algunas que enseguida respingan y mejor ni le muevo, tambien con unas pocas que cooperan ( son las mejores) y las que tal vez no se dan cuenta o no les importa.
 
Viendo este tema en especial recuerdo una experiencia que aunque ya tiene tiempo al momento de redactarla para ustedes es como si la volviera a vivir.

En ese tiempo andaba con una chica que se llama Alejandra, era una chica muy guapa, delgada, estatura media, cabello largo y negro, ojos hermosos, senos pequeños pero lo que llamaba la atención a simple vista era su hermoso trasero. Aunque era delgada sus nalgas estaban perfectas, tenía un culo paradito y resaltaba mas por lo delgada que era.
En ese tiempo fuimos a Plaza Lindavista y aun no estaba en servicio el Metrobus en Insurgentes, el servicio era proporcionado por camiones los cuales se tardaban mucho en su trayecto.

Alejandra se veía espectacular ese día traía puesta una falda que le llegaba a las rodillas la cual no era pegada, una playera pegada a su delgado cuerpo, una chamarra de mezclilla abierta y unos zapatos que aunque tenían poco tacón le hacían resaltar su hermoso culo. Salimos de la Plaza y tomamos el camión que para mi suerte estaba vacío, subimos y nos sentamos lo más alejados que pudimos del chofer. Cuando nos sentamos su falda subió un poco más lo cual me puso muy caliente, empecé acariciando sus piernas lentamente, tan solo con las llemas de mis dedos, las acariciaba completamente. Poco a poco fui metiendo mis manos debajo de su falda hasta llegar a su tanguita que ya estaba algo húmeda. Con su voz me pedía que ya no siguiera por que nos podía ver el chofer pero su vagina lubricada me gritaba que no parara.
Un dedo mio penetro su vagina y la hizo tratar de callar lo mas posible un rico gemido de ella, realmente ya estábamos muy calientes. El olor de su excitación ya embriagaba el ambiente, fue cuando comenzó a acariciar mi verga por encima de mi pantalón, se sentía tan delicioso. Le pedí que la sacara y pusiera en su boca lo cual obedeció de una manera instantánea. Lamia mi pene de una forma estupenda, su lengua la recorría por completo mientras ella con su mano acariciaba mis huevos.
Wow se sentía tan bien que llego el momento que nos olvidamos del conductor pero de repente el camión se detuvo para que subiera mas gente, al darnos cuenta de esto no pudimos mas que parar y disimular que nada había pasado pero el olor a sexo inundaba el camión, mi mano estaba empapada en su elixir personal. Lógicamente cuando bajamos del camión nos fuimos directamente a un hotel pero esa es otra historia que después les contare por que aquí se trata solo de relatos de transporte público.

Saludos a todos y gracias por leerme
 
claro que si es muy erotico estar imaginando lo que cuentan de sus aventuras o fantasias.
 
esos tallones en el metro son muy ricos, es una via de escape para no stresarte mientras va lleno! bueno relato!
 
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