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Tendrá más autonomía, será ciudad capital, poseerá su propio Congreso y alcaldes suplirán a delegados
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de abril.- El pleno del Senado aprobó ayer con 88 votos en favor, 27 en contra y una abstención la reforma política del Distrito Federal, que lo convierte en la ciudad capital del país, denominada Ciudad de México y le permite una autonomía de gestión inédita, un Congreso local y 16 alcaldes.
A más tardar, el 31 de enero de 2017, una Asamblea Constituyente deberá aprobar la primera Constitución Política de la Ciudad de México.
La reforma precisa que la elección para la conformación de la Asamblea Constituyente se realizará el primer domingo de junio de 2016, para instalarse el 15 de septiembre.
La mayoría se impuso a quienes criticaron la reforma; desechó las propuestas de cambio y la envió a la Cámara de Diputados para su análisis y aprobación.
Dan autonomía a la Ciudad de México
La Federación mantendrá la responsabilidad del financiamiento a la educación y a los servicios de salud; Mancera y Peña Nieto elogian aval.
El Senado aprobó ayer la Reforma Política del Distrito Federal, que lo convierte en la ciudad capital del país, denominada Ciudad de México y le permite una autonomía inédita, con un trato diferenciado con otros estados del país, pues la Federación mantendrá la responsabilidad del financiamiento a la educación y a los servicios de salud.
Además, elimina la figura jurídica de las delegaciones políticas y crea las “demarcaciones territoriales de la Ciudad de México”, que serán encabezadas por un alcalde.
La reforma, sin embargo, nació en medio de un inédito proceso de aprobación, pues por primera ocasión senadores de las cinco fuerzas políticas representadas en el Senado hablaron en contra de ella por considerarla insuficiente, una simulación, un Frankestein, incluso un “bodrio”, pero todos confesaron en tribuna que iban a aprobarla, porque así fue el acuerdo político asumido por los coordinadores parlamentarios.
Las críticas se centraron en la existencia de la Asamblea Constituyente, dedicada a redactar la Constitución de la Ciudad de México y que tendrá 100 integrantes, 60 de ellos elegidos por el principio de representación proporcional, figura que fue descrita por el priista Omar Fayad y el petista Manuel Bartlett como la existencia de legisladores plurinominales y no de mayoría.
Además, habrá 14 senadores, 14 diputados federales, seis designados por el Presidente y seis designados por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, lo cual fue calificado como un exceso, porque los senadores y los diputados federales no fueron electos por los ciudadanos para ser legisladores constituyentes.
Cuestionamientos
El panista Juan Carlos Romero Hicks, exgobernador de Guanajuato, criticó la reforma, por el estado de excepción que da a la capital del país, al otorgarle un régimen fiscal de privilegio y no someterla a los controles federales de rendición de cuentas y transparencia que sí tienen los estados; “es una reforma que nació muerta”, pero que los acuerdos de la cúpula le permiten su aprobación.
Pablo Escudero, del Partido Verde, expuso que se trata de una reforma que no beneficia a los ciudadanos de la capital del país y que no otorga un verdadero carácter de municipios a las delegaciones políticas, que se mantienen como la cueva de “Ali Babá y los 40 ladrones” y que no lo obliga ni a la transparencia ni a la rendición de cuentas, pero aclaró que a pesar de que está en contra de ella, su voto es a favor, porque el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, se comprometió con ella y es necesario “honrar la palabra”.
Acuerdo cupular
Las panistas Mariana Gómez del Campo y Gabriela Cuevas hablaron en contra de la reforma, pero aclararon que su voto era en positivo para cumplir con los acuerdos; lo mismo ocurrió con el priista Omar Fayad, quien incluso hizo tres paquetes de reservas, pero que su partido no presentó y él dijo que las retiraba para no estropear los acuerdos políticos.
Pero después de escucharse la mayoría de las voces en contra, comenzaron a subir a tribuna las voces priistas y panistas para hablar en su favor, a resaltar que es una deuda histórica con los capitalinos y que se trata de una reforma trascendente
Ayer mismo, después de aprobarla en lo general con 88 votos por el sí y 27 en contra, el voto mayoritario decidió desechar las propuestas de modificación, con lo cual salió a la Cámara de Diputados para su análisis y aprobación, aunque este jueves concluye el periodo ordinario de sesiones.
La reforma precisa que la elección para la conformación de la Asamblea Constituyente se realizará el primer domingo de junio de 2016, para instalarse el 15 de septiembre y con el plazo máximo de aprobar la Constitución Política el 31 de enero del 2017, con al menos las dos terceras partes de sus integrantes; sólo el Jefe de Gobierno tendrá el derecho de proponer la Constitución y los legisladores harán los cambios que consideren pertinentes.
Aplauden avance
El presidente Enrique Peña Nieto y el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, expresaron su satisfacción “por la decisión y determinación del Senado”. “La capital del país tendrá una democracia más vigorosa y representativa”, dijo Peña Nieto.
Reacciones
Fuente: http://www.excelsior.com.mx
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de abril.- El pleno del Senado aprobó ayer con 88 votos en favor, 27 en contra y una abstención la reforma política del Distrito Federal, que lo convierte en la ciudad capital del país, denominada Ciudad de México y le permite una autonomía de gestión inédita, un Congreso local y 16 alcaldes.
A más tardar, el 31 de enero de 2017, una Asamblea Constituyente deberá aprobar la primera Constitución Política de la Ciudad de México.
La reforma precisa que la elección para la conformación de la Asamblea Constituyente se realizará el primer domingo de junio de 2016, para instalarse el 15 de septiembre.
La mayoría se impuso a quienes criticaron la reforma; desechó las propuestas de cambio y la envió a la Cámara de Diputados para su análisis y aprobación.
Dan autonomía a la Ciudad de México
La Federación mantendrá la responsabilidad del financiamiento a la educación y a los servicios de salud; Mancera y Peña Nieto elogian aval.
El Senado aprobó ayer la Reforma Política del Distrito Federal, que lo convierte en la ciudad capital del país, denominada Ciudad de México y le permite una autonomía inédita, con un trato diferenciado con otros estados del país, pues la Federación mantendrá la responsabilidad del financiamiento a la educación y a los servicios de salud.
Además, elimina la figura jurídica de las delegaciones políticas y crea las “demarcaciones territoriales de la Ciudad de México”, que serán encabezadas por un alcalde.
La reforma, sin embargo, nació en medio de un inédito proceso de aprobación, pues por primera ocasión senadores de las cinco fuerzas políticas representadas en el Senado hablaron en contra de ella por considerarla insuficiente, una simulación, un Frankestein, incluso un “bodrio”, pero todos confesaron en tribuna que iban a aprobarla, porque así fue el acuerdo político asumido por los coordinadores parlamentarios.
Las críticas se centraron en la existencia de la Asamblea Constituyente, dedicada a redactar la Constitución de la Ciudad de México y que tendrá 100 integrantes, 60 de ellos elegidos por el principio de representación proporcional, figura que fue descrita por el priista Omar Fayad y el petista Manuel Bartlett como la existencia de legisladores plurinominales y no de mayoría.
Además, habrá 14 senadores, 14 diputados federales, seis designados por el Presidente y seis designados por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, lo cual fue calificado como un exceso, porque los senadores y los diputados federales no fueron electos por los ciudadanos para ser legisladores constituyentes.
Cuestionamientos
El panista Juan Carlos Romero Hicks, exgobernador de Guanajuato, criticó la reforma, por el estado de excepción que da a la capital del país, al otorgarle un régimen fiscal de privilegio y no someterla a los controles federales de rendición de cuentas y transparencia que sí tienen los estados; “es una reforma que nació muerta”, pero que los acuerdos de la cúpula le permiten su aprobación.
Pablo Escudero, del Partido Verde, expuso que se trata de una reforma que no beneficia a los ciudadanos de la capital del país y que no otorga un verdadero carácter de municipios a las delegaciones políticas, que se mantienen como la cueva de “Ali Babá y los 40 ladrones” y que no lo obliga ni a la transparencia ni a la rendición de cuentas, pero aclaró que a pesar de que está en contra de ella, su voto es a favor, porque el coordinador de los senadores priistas, Emilio Gamboa, se comprometió con ella y es necesario “honrar la palabra”.
Acuerdo cupular
Las panistas Mariana Gómez del Campo y Gabriela Cuevas hablaron en contra de la reforma, pero aclararon que su voto era en positivo para cumplir con los acuerdos; lo mismo ocurrió con el priista Omar Fayad, quien incluso hizo tres paquetes de reservas, pero que su partido no presentó y él dijo que las retiraba para no estropear los acuerdos políticos.
Pero después de escucharse la mayoría de las voces en contra, comenzaron a subir a tribuna las voces priistas y panistas para hablar en su favor, a resaltar que es una deuda histórica con los capitalinos y que se trata de una reforma trascendente
Ayer mismo, después de aprobarla en lo general con 88 votos por el sí y 27 en contra, el voto mayoritario decidió desechar las propuestas de modificación, con lo cual salió a la Cámara de Diputados para su análisis y aprobación, aunque este jueves concluye el periodo ordinario de sesiones.
La reforma precisa que la elección para la conformación de la Asamblea Constituyente se realizará el primer domingo de junio de 2016, para instalarse el 15 de septiembre y con el plazo máximo de aprobar la Constitución Política el 31 de enero del 2017, con al menos las dos terceras partes de sus integrantes; sólo el Jefe de Gobierno tendrá el derecho de proponer la Constitución y los legisladores harán los cambios que consideren pertinentes.
Aplauden avance
El presidente Enrique Peña Nieto y el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, expresaron su satisfacción “por la decisión y determinación del Senado”. “La capital del país tendrá una democracia más vigorosa y representativa”, dijo Peña Nieto.
Reacciones
- La aprobación de la Reforma Política de la Ciudad de México marca un hecho histórico que debe llenar de satisfacción a todas y todos los habitantes de esta capital, aseguró el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa.
- Tras darse a conocer la aprobación en la Cámara de Senadores de la iniciativa de Reforma Política del Distrito Federal, el mandatario capitalino indicó que con ello se da inicio a una serie de cambios en la vida política que son de la mayor trascendencia.
- “Como jefe de gobierno, expreso mi satisfacción por la decisión y determinación del Senado de la República, que hace realidad un anhelo de más de 15 años, cuando sucedió la primera gran transformación política de nuestra capital”, sostuvo Mancera.
Fuente: http://www.excelsior.com.mx