dije "ah... qué mamadas" y me fui a la verga, porque de sólo imaginarme a una patito zombie ya quería llorar, pero me cayó el 20 de que no podía dejar que más personas se convirtieran en zombies, por lo que di media vuelta y me decidí a enfrentarla. Le dije "mira, perra, ahora sí te va a cargar...