coosteriano
Bovino Milenario
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Chihuahua— La imprudencia de cuatro estudiantes de secundaria que pretendían jugar una broma paralizó a toda una comunidad y generaron una auténtica psicosis en Ciudad Aldama, así como un impresionante despliegue policiaco que involucró a varias corporaciones.
Se trata de un grupo de muchachitas de 14 años que tuvieron la “ocurrencia” de dejar una cartulina en un banco en la que amenazaban con una masacre de inocentes este viernes.
De acuerdo con las propias menores, la idea de la “broma” la tomaron de un episodio del programa de televisión La Rosa de Guadalupe, en el que apareció un hecho similar.
Relataron que la tarde del miércoles se les ocurrió que sería buena idea dejar un mensaje imitando las bandas criminales que colocan mantas o pintas en lugares transitados.
Fue así como en una cartulina escribieron: “Atención: mañana viernes habrá muerte general a las doce”, y luego la dejaron en la sucursal del Banco Santander que se ubica en las propias instalaciones de la Presidencia Municipal.
Dado que el lugar en que la pusieron es muy céntrico, se corrió como reguero de pólvora la noticia de que un grupo de sicarios atacaría el poblado, ya que ocurre enmedio de una fuerte crisis de inseguridad en esta comunidad, y apenas a un día de que un comerciante se enfrentara a tiros con una banda de presuntos secuestradores y matara a uno.
“Creímos que era una venganza, que iban a venir a matar gente en la calle, por las denuncias y protestas que se han hecho, y sobre todo por el tiroteo que se registró un día antes”, señaló un poblador.
El miedo, que rayaba en el pánico, provocó que los nogaleros de la región dejaran de trabajar y ordenaran a sus empleados que regresaran hasta el martes.
Mientras que en las escuelas el ausentismo fue notorio, incluso hubo maestros que no se presentaron. En tanto que en las primeras horas de ayer las calles lucían semivacías porque la gente evitó, hasta donde le fue posible, salir de sus viviendas.
Mientras tanto, la Policía Federal y la Fiscalía Estatal desplegaron un importante número de elementos para patrullar la ciudad, en busca de la “banda criminal”.
En todos los accesos al lugar se montaron retenes y todos los vehículos que ingresaban o salían eran revisados minuciosamente.
Fue hasta que una de las jovencitas le confesó a su mamá la verdad y se supo del engaño.
“Cuando me lo dijo le llamé a los otros tres papás para que supieran, tomamos a las cuatro niñas y las llevamos a la comandancia de policía a que dijeran lo que había ocurrido”, relató la madre de la adolescente.
“Nosotros somos los primeros avergonzados, sabemos la magnitud de lo que hicieron y estamos dispuestos a que enfrenten las consecuencias de sus actos, sin importar cuales sean”, añadió.
Al borde de las lágrimas, la mujer dijo que de ninguna manera justificaba el actuar de las estudiantes, pero acotó que el hecho es muy preocupante por el trasfondo que tiene el hecho de que a los jóvenes les parezca que puede ser gracioso amenazar de muerte a toda una ciudad.
“Sus juegos son violentos, porque viven rodeados de violencia, de muerte, de secuestros. Es lo que les estamos enseñando a las nuevas generaciones, a no saber distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo que está bien y no”.
Las cuatro fueron llevadas a la agencia del ministerio público, donde sostuvieron una entrevista con personal de la Fiscalía Estatal, que determinó que efectivamente no hubo mala fe en el actuar de las estudiantes de la secundaria federal 40, pero se les canalizó con un terapeuta de la corporación para que reciban atención sicológica de inmediato.
“Son buenas muchachas, llevan buenas calificaciones, pero necesitan que un especialista las oriente”, comentó un oficial de la institución.
Se trata de un grupo de muchachitas de 14 años que tuvieron la “ocurrencia” de dejar una cartulina en un banco en la que amenazaban con una masacre de inocentes este viernes.
De acuerdo con las propias menores, la idea de la “broma” la tomaron de un episodio del programa de televisión La Rosa de Guadalupe, en el que apareció un hecho similar.
Relataron que la tarde del miércoles se les ocurrió que sería buena idea dejar un mensaje imitando las bandas criminales que colocan mantas o pintas en lugares transitados.
Fue así como en una cartulina escribieron: “Atención: mañana viernes habrá muerte general a las doce”, y luego la dejaron en la sucursal del Banco Santander que se ubica en las propias instalaciones de la Presidencia Municipal.
Dado que el lugar en que la pusieron es muy céntrico, se corrió como reguero de pólvora la noticia de que un grupo de sicarios atacaría el poblado, ya que ocurre enmedio de una fuerte crisis de inseguridad en esta comunidad, y apenas a un día de que un comerciante se enfrentara a tiros con una banda de presuntos secuestradores y matara a uno.
“Creímos que era una venganza, que iban a venir a matar gente en la calle, por las denuncias y protestas que se han hecho, y sobre todo por el tiroteo que se registró un día antes”, señaló un poblador.
El miedo, que rayaba en el pánico, provocó que los nogaleros de la región dejaran de trabajar y ordenaran a sus empleados que regresaran hasta el martes.
Mientras que en las escuelas el ausentismo fue notorio, incluso hubo maestros que no se presentaron. En tanto que en las primeras horas de ayer las calles lucían semivacías porque la gente evitó, hasta donde le fue posible, salir de sus viviendas.
Mientras tanto, la Policía Federal y la Fiscalía Estatal desplegaron un importante número de elementos para patrullar la ciudad, en busca de la “banda criminal”.
En todos los accesos al lugar se montaron retenes y todos los vehículos que ingresaban o salían eran revisados minuciosamente.
Fue hasta que una de las jovencitas le confesó a su mamá la verdad y se supo del engaño.
“Cuando me lo dijo le llamé a los otros tres papás para que supieran, tomamos a las cuatro niñas y las llevamos a la comandancia de policía a que dijeran lo que había ocurrido”, relató la madre de la adolescente.
“Nosotros somos los primeros avergonzados, sabemos la magnitud de lo que hicieron y estamos dispuestos a que enfrenten las consecuencias de sus actos, sin importar cuales sean”, añadió.
Al borde de las lágrimas, la mujer dijo que de ninguna manera justificaba el actuar de las estudiantes, pero acotó que el hecho es muy preocupante por el trasfondo que tiene el hecho de que a los jóvenes les parezca que puede ser gracioso amenazar de muerte a toda una ciudad.
“Sus juegos son violentos, porque viven rodeados de violencia, de muerte, de secuestros. Es lo que les estamos enseñando a las nuevas generaciones, a no saber distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo que está bien y no”.
Las cuatro fueron llevadas a la agencia del ministerio público, donde sostuvieron una entrevista con personal de la Fiscalía Estatal, que determinó que efectivamente no hubo mala fe en el actuar de las estudiantes de la secundaria federal 40, pero se les canalizó con un terapeuta de la corporación para que reciban atención sicológica de inmediato.
“Son buenas muchachas, llevan buenas calificaciones, pero necesitan que un especialista las oriente”, comentó un oficial de la institución.