Ella

Ella corría y corría, cada vez más rápido tratando de huir de las sombras pero estaban justo detrás, esforzó su cuerpo para ir más rápido y más y más, el sudor la inundaba pero no dejaría que la atraparan, no soportaba que las sombras la encontraran pues no paraban de hablarle, nunca se callaban y le contaban cosas terribles, atroces, horribles y que le eran repulsivas, por eso las odiaba, necesitaba escapar de ellas, seguía corriendo nada había que la detuviera ¡Más!¡Más!¡Más! ¡No es suficiente! Ella sentía como le pisaban los talones sus enemigos, pudo ver un edificio y entro, corría por las escaleras subiendo más cada vez hasta llegar al techo. Respiraba agitadamente y camino hacia la orilla, podía ver el suelo a muchos metros d distancia y comprendió que solo había una manera de liberarse, sintió una respiración en su nuca y se arrojó al vacío, mientras caía por fin sintió felicidad. Choco contra el pavimento y segundos antes de morir vio a las sombras que la rodeaban y sonreían, una de ellas le dijo –Ahora te unirás-.